Por José David García.

Lo de Argentina fue heróico. Le dió la vuelta con todo en contra a un equipo de nivel y jerarquía como Inglaterra en el segundo lapso, que decidió sufrir muy temprano el partido y cuidar su ventaja de 1-0 conseguido por Gordon al 54.

Será muy criticada la postura y planteamiento que decidió tomar Thomas Tuchel, dónde mandó a meter el camión faltando más de 40 minutos ante una Argentina que si algo sabe hacer es remontar partidos que parecen imposibles.

Como sea, hay que reconocer que Argentina sabe competir está clase de partidos. Dónde se saben posiblemente inferiores por individualidades, salvó Messi, pero como equipo tiene un espíritu competitivo inquebrantable ante escenarios de máxima presión. 

No le generaron grandes ocasiones durante el partido más allá del gol de Gordon y pudo hasta haber remontado desde antes ante tanto asedio previo a las anotaciones de Enzo y Lautaro.

Inglaterra empezó bien pero cayó en la trampa Argentina de pegar y no jugar. 

Hubo cierta paridad previo al gol inglés que se terminó por el plan ramplón de Tuchel para buscar sobrevivir a la eliminatoria.

Argentina es justo finalista. Más allá de los rivales anteriores – que eran claramente inferiores y lo pusieron contra las cuerdas – supo salir avante cuando peor lo pasó en cada uno de esos juegos y ahora, cuando el panorama era más sombrío, por el nivel del rival, puso todo el carácter y actitud ganadora de esta generación de jugadores para mandar otra vez a casa a los ingleses.

Justo castigo para una Inglaterra que se olvidó de atacar, de que faltaba mucho partido y que parece que se olvidaron contra quién estaban jugando. 

Penitencia que deberá pagar seguramente un Tuchel que apostó por este plan de partido, que dejó fuera de la lista muchos jugadores que le hubieran podido dar algo diferente y que supeditó todo al resultado para justificar sus decisiones. 

Que bonita final nos espera el domingo. Justos para España y Argentina porque fueron los que más lo buscaron. El campeón de Europa y de América se verán por fin las caras. Gracias y hasta la próxima.