Por José David García.

Erling y 10 más 

Es muy simplista este análisis – quizás también inexacto – pero Noruega es Erling Haaland y 10 más.

Es un equipo muy plano, con formas extrañas para plantear un partido y maneras poco viables para gestionar un encuentro de eliminación directa.

Noruega no lo jugó bien y Costa de Marfil mereció un poco más por el trámite del partido, pero si encuentras un instante en buena posición dentro del área a Haaland, ya tienes más de media tarea hecha.

Porque lo demás muchas veces no tiene ni pies ni cabeza.

Sorloth tirado a la banda como extremo intentando desbordar, Odegaard muy lejos del área teniendo que arrastrar el balón desde la salida y un Nusa muchas veces anónimo, salvó su golazo de hoy, no hay más a lo que agarrarse.

Erling Haaland y 10 más para Noruega. Mientras logren llevar el balón al área como sea, tendrán opciones. 

Porque el androide remata lo que sea, aunque a veces sea una víctima más del defectuoso colectivo noruego. 

Una maquinaria perfecta 

Francia despedazó a Suecia. Empezó a carburar la maquinaria desde el minuto 16 en adelante y las ocasiones llegaron una tras otra sobre la portería de Zetterstrom.

Los suecos tuvieron un buen arranque ordenados, encontrando juego con su típico fútbol directo y logrando generar cierta sensación de control, pero tras la pausa de hidratación no pudieron detener el vendaval francés. 

Ahí Mbappe, Olise, Barcola y compañía sacaron a relucir todos sus recursos técnicos demostrando que son igual de letales tanto con espacios reducidos como en la transición rápida y sentenciaron la historia y para octavos de final.

El partido fue de una sola dirección, le sobró más de media hora y el resultado final se quedó hasta corto por las oportunidades falladas por los galos. 

Francia reafirmó su rol como gran candidata. Tiene una plantilla plagada de talento, con recambio para aburrirse y a varias de sus figuras en un estado de trance impresionante como Mbappe en plan goleador y Olise en cada pase. Gracias y hasta la próxima.