Por José David García.

México disputó uno de sus mejores partidos en un Mundial. 

Probablemente sólo superado por el de Alemania en 2018, Croacia en 2014 o ante Francia en 2010, con las condicionantes que queramos por el momento del seleccionado galo.

Pero está noche, frente a Ecuador, México fue ampliamente superior.

Realizó un espectacular primer tiempo en dónde hizo un gran desgaste y consiguió una ventaja que a la postre fue definitiva.

Para el segundo lapso se tiró unos metros para atrás, dejó venir a Ecuador, decidió jugar al contragolpe y dejar de elaborar.

Ahí también fue superior porque fue sólido, muy coordinado en las ayudas y prácticamente no le concedió nada a un Ecuador sin ideas, que no encontró revulsivos y cayó en el juego propuesto por el seleccionado azteca en ambos tiempos. 

¿Ya ven porqué no había que tenerle miedo a Ecuador? Sí, llegaban bien tras vencer a Alemania, habían hecho un mejor mundial de lo que decían sus puntos y cuentan con una gran generación. 

Pero México venía siendo un equipo muy serio. Nada espectacular pero que ha trabajado bien sus partidos, no ha recibido gol y venía aprovechando sus buenos momentos de juego y las circunstancias del mismo. 

Además de seguir confirmando su superioridad histórica frente a un Ecuador al que le tiene tomada la medida. Con mención honoríficas a la dos ya victorias en mundiales. (2002 y 2026).

Menciones honoríficas también para Julián Quiñones qué ha marcado 3 goles en el torneo, que cada que el balón pasa por sus pies sucede algo de valor y que tiene una complementariedad espectacular con Raúl Jiménez que también llegó a dos anotaciones con su golazo de hoy.

A Un Gilberto Mora que cuando jugó lo hizo como si tuviera 20 años en selección y a un Javier Aguirre que ha planteado los partidos de gran manera. 

Ahora, toca esperar a ver si Inglaterra confirma el trámite ante la República Democrática del Congo y esperar ya el domingo histórico en el mítico estadio Azteca. Gracias y hasta la próxima.