Por José David García.

El España – Uruguay fue muy decepcionante. Fue un partido con pocas ocasiones, nula magia en el campo y con muchas faltas, pérdidas de tiempo y entradas duras que provocaron que se jugará poco en las áreas.

Fue un encuentro bastante difícil de ver de los dos lados, porque a pesar de que España intentó más, tuvo más la pelota y buscó proponer desde la salida, no tuvo profundidad y quitando alguna acción solitaria de Lamine Yamal, La Roja se vio muy plana y desabrida. 

Uruguay, por su lado, más de lo mismo. No encontró respuesta con el planteamiento inicial y menos vio soluciones desde el banquillo con los cambios de Marcelo Bielsa que se va como el más señalado de la catástrofe charrúa.

Pero además de la hecatombe colectiva, los uruguayos tampoco vieron esperanza de manera individual. Quitando a Maxi Araujo – que fue por mucho el mejor de Uruguay – ni Valverde, Darwin o De La Cruz que ingresó desde el banquillo, se hicieron presentes. 

Muy triste lo del jugador del Real Madrid. Intrascendente con el balón y sin ella igual. No recuperó, caminó la cancha y no se ha visto nada de su característico espíritu guerrero que siempre lo ha distinguido en su carrera. 

Es un pésimo capitán tanto en Uruguay como en el Real Madrid. Terrible partido de un futbolista que ha enseñado lo qué es: un pecho frío incapaz de demostrar carácter en momentos difíciles y cuando más lo necesitó Uruguay.

Ya le puso la cama a Xabi Alonso en el Madrid y con Uruguay previo a este juego, de acuerdo a diversos medios, le intentó hacer lo mismo a Bielsa. Es un futbolista tóxico que parece que sufre el síndrome James: solo puede rendir con Ancelotti de entrenador. 

Por su parte, Bielsa quedará marcado como un populista que habla muy bonito, que trabaja bien con equipos con pocas estrellas o que puede armar de cero y que se ha visto incapaz de comandar a cracks a los más alto en dos mundiales. Argentina 2002 y ahora Uruguay en 2026.

España es candidata al título y ha disipado sus días iniciales tras su empate contra Cabo Verde, gustándo se contra Arabia y ahora raspando un triunfo en un juego duro, ríspido y que se tenía que trabajar. Gracias y hasta la próxima.