Por José David García.

En Brasil si hay Vinidependencia. En este Mundial de 2026 el jugador del Real Madrid ha participado en los 4 goles que el Scratch Du Oro ha marcado en la justa y es por mucho, el futbolista que mayor temor ha generado en las defensas rivales de la Verdeamarella.

Especialmente porque está versión brasileña de Ancelotti busca jugar a un fútbol mucho más directo, dónde no elabora tanto e intenta llegar al área rival con la menor cantidad de toques posibles. 

Carletto entiende que este Brasil no atesora tanta calidad para salir jugando desde atrás y dominar atraves de la pelota – como en antaño – y tiene que generar contextos para que su equipo corra, aprovechar la velocidad sobre todo de Vinicius y no cometer errores absurdos atrás. 

El juego de Brasil no enamora, no somete a sus rivales, casi ningún día es fiesta en la ofensivo, pero por lo menos ante Haití sacó a relucir su peso específico, sentenció la historia en 45 minutos y tuvo el escenario ideal para marcar más. 

Sin embargo el segundo lapso no fue nada bueno de los brasileños empezando por la lesión de Rapinha, prefirió gestionar esfuerzos y conformarse con el 3-0. Inclusive Haití tuvo alguna situación interesante.

Brasil está en una situación inmejorable para la última fecha contra Escocia. Sigue sin jugar como se espera pero por lo menos colgó el cero, la diferencia de goles está a su favor y su estrella, Vinicius Jr, anda encendido mostrándose decisivo de cara a la portería. 

Sin duda, es la luz de esperanza a la que se puede agarrar el pentacampeon para soñar con la sexta. Gracias y hasta la próxima.