Por José David García.

Turquía ha fracasado. Bajo la dirección de Montella el cuadro turco quedó eliminado de la Copa del Mundo al caer por 0-1 frente a una Paraguay que recuperó su garra, oficio y fortaleza defensiva. 

Perdió realmente sin meter las manos contra Australia en la primera jornada y ahora ante Paraguay, jugando con uno más por casi una hora, no logró generar grandes ocasiones de gol más que en la recta final. 

Es una decepción tremenda Turquía porque había expectativas por el talento que se le presupuestaba en lo individual y también en lo colectivo con el aporte técnico de Vincenzo Montella. 

Pero la realidad es que terminó por ser una escuadra muy blandita, sin plan B y sin un jugador que pudiera hacer algo distinto. 

Alguien que encarara, que buscara la profundidad o inclusive algún disparo de media distancia.

Arda Guler, mediocampista del Real Madrid, no dió la talla al no llevar la manija de su selección y de no pesar realmente ante selecciones que ya de entrada te iba a otorgar el protagonismo.

Había muchas expectativas con Guler porque con el Madrid en la pasada temporada tuvo momentos, partidos brillantes y parecía que había alcanzado su madurez definitiva.

Igual y es un juicio muy injusto y simplista sobre Arda, pero si estás llamado a ser uno de los mejores, es normal que te puedan juzgar como tal. 

Turquía tuvo opciones sobre el final del partido, pero poco pudo hacer ante sus pocas ideas para abrir defensas cerradas, su nula pegada cuando tuvo opciones y ante su ausencia de grandeza individual. Gracias y hasta la próxima.