
Por José David García.
Estados Unidos ha tenido un gran inicio de mundial ¿Impresiona? Podemos decir que sí ¿Algo más que México? También. Pero no es sano estarnos comparando.
Cada equipo tiene su plan, sus recursos para afrontar los partidos y en ambos casos, sea como sea, ganaron y están ya del otro lado.
La escuadra de Mauricio Pochettino quizás ha ofrecido un fútbol más llamativo y con más brillo en ataque, pero en ambos casos fueron merecedores de la victoria, mostraron solidez defensiva y disciplina táctica.
El mérito del conjunto gringo radica en que derrotó por un buen margen a dos equipos rocosos, que hacen incómodos los partidos y en el caso de los australianos, ya tenían el antecedente de su gran debut contra Turquía.
Estados Unidos en espacios se mostró muy superior en esos primeros tiempos. Es un equipo dinámico, con mucha energía y que sabe explotar los espacios especialmente por las bandas.
En los complementos sobrellevó un poco más el resultado – sabiendo que la gasolina iba bajando – y jugó más con la desesperación del rival que no aprovechaba esos lapsos de valentía.
Además lo hizo ante Australia sin Pulisic y consiguió un resultado muy cómodo dejando la impresión de que el partido se acabó desde el minuto 70 porque mostraron ese otro fútbol que “ensucia” algo más la cancha.
Sí, a México a diferencia de EUA le cuesta generar ocasiones, con balón no está siendo tan lúcido, contra Sudáfrica debió marcar más goles y el gol ante Corea fue un regalo del arquero.
Pero de igual forma el conjunto mexicano mantiene su portería a cero, está firmado una de sus mejores fases de grupos en mundiales y los cambios de Javier Aguirre han potenciado el trabajo sin pelota de esta escuadra azteca.
Así que ni Estados Unidos es bueno ni México es malo como muchos dicen por el simple hecho de que no gana los partidos 5-0 y juega como el Barcelona de Guardiola. Gracias y hasta la próxima.
