Por José David García.

Algo me ha quedado muy claro en este inicio de la Copa del Mundo: Uruguay viene en un bajón de nivel importante. 

Ya no atesora el mismo talento que en ediciones anteriores y hay ciertas posiciones en dónde lo está pagando. 

En la defensa ya no cuenta con el mismo liderazgo y contundencia que en tiempos pasados y en ataque es evidente el downgrade que está sufriendo viendo los nombres que salieron de escena y los que están ahora. 

Todo eso en parte generó que Uruguay decepcionará bastante ante Arabia Saudita. Sobre todo en el primer tiempo.

 En el complemento el cuadro de Marcelo Bielsa mejoró con los cambios y por lo menos empujó y le dió algo de dramatismo al juego. 

Pero en los primeros 45 minutos los charrúas se vieron blandos, poco contundentes en defensa – algo impensable anteriormente – y con pocas ideas para atacar. 

Tenía Uruguay mucho control y posesión de pelota pero realmente ese dominio era estéril y con poco peso real sobre el rival.

Arabia tenía incluso lapsos dónde tocaba el balón y generó muchos problemas en jugadas aéreas. 

Por la diferencia de talento y de historia, España y Uruguay dejaron mucho que desear. Sufrieron por momentos el trámite ante escuadras muy limitadas y sus figuras no terminaron por aparecer de la forma en la que se esperaba. Parece ser que se jugarán la clasificación en el duelazo directo entre ellos. Gracias y hasta la próxima.