
Por José David García.
Para mí Bélgica puede ser la gran sorpresa de este Mundial. Mantienen todavía una buena parte del núcleo duro de su generación dorada y aunque muchos están veteranos, todavía atesoran mucho fútbol en las piernas.
Contra Egipto merecieron ganar. Generaron más oportunidades de gol y salvó sustos en transiciones o jugadas a velocidad, los europeos estuvieron en mayor control del juego.
Egipto demostró que es un equipo bien trabajado y hay mucho más allá del gran talento y capacidad de Mohamed Salah.
Los egipcios pueden ser un dolor de muela importante para cualquiera que tenga que medirse a ellos cómo se lo dieron a Bélgica. Nunca se fueron del partido y dejaron en vilo la posibilidad de ganar.
Cómo sea el caso es que Bélgica me gusta porque tiene esa combinación afrodisíaca de veteranos todavía vigentes con talento joven emergente que ofrece soluciones ante cualquier escenario.
No debemos descartarlos y en los próximos compromisos creo que darán todavía más de que hablar en esta justa veraniega.
Sabemos que hay mejores selecciones, con más capacidades individuales y colectivas pero los belgas ya han dejado claro que un gran entorno no les asusta para nada.
Empate justo porque Bélgica merecía por lo menos llevarse un gol y porque Egipto tuvo la personalidad para saber sufrir y asumir su inferioridad. Gracias y hasta la próxima.
