
Por José David García.
Algo me queda muy claro: Kylian Mbappe es un goleador. Es decir, ha quedado para empujar balones y finalizar las jugadas que arma el equipo. Su influencia en el juego es mínima en la construcción del mismo y su aporte en defensa es nulo.
Técnicamente es bastante malo, constantemente tiene pérdidas en jugadas sencillas para alguien de su nivel y en espacios reducidos no atesora grandes recursos.
Dicho esto, anotó en el debut de Francia en el Mundial ante Senegal – dos veces – y con ello superó a Olivier Giroud como máximo anotador de la selección francesa con 58 goles y ya tiene 14 anotaciones en copas del mundo.
Evidentemente va a ser la figura a seguir por parte de Francia en esta justa y al que se le va a pedir que aparezca cuando más se lo necesite por ser el líder y llevar el brazalete de capitán.
Cómo ante Senegal dónde abrió la lata en un encuentro que se le estaba complicando mucho a los de Deschamps en dónde después puso la guinda con el tercer tanto.
Sin embargo, creo que condiciona muchas cosas Mbappe con su presencia en la punta del ataque. Obliga a otros futbolistas a ocupar puestos en dónde no pueden tener su mejor versión.
Francia jugó con 4 delanteros en este partido que, aunque ganó, le costó mucho trabajo encaminarlo. Tuvo poco control en el juego, poco volumen ofensivo y varios sustos en defensa.
Especialmente en el primer tiempo donde Senegal contó con las mejores oportunidades en ese lapso de tiempo. Pero por tener demasiada verticalidad y poco manejo.
En el complemento los franceses mejoraron más por ráfagas individuales y ahí Michael Olise, estrella del Bayern de Múnich, frotó la lámpara cayendo más al medio.
Voy a quedar como un payaso al final del día por criticar a un jugador que metió dos goles en un partido en el que su equipo ganó, él se convirtió en el máximo goleador de su selección y ya está muy cerca del récord de goles en mundiales.
Pero mi impresión es esa. Mbappe puede hundir a esta Francia como ya ha hundido al Real Madrid durante estos últimos dos años a pesar de marcar 50 goles por curso.
Porque aunque hay mucho talento alrededor para sobrellevar los malos ratos, no sé yo qué tan capaz será este equipo para arreglar esas lagunas cuando toque un rival de mayor nivel. Gracias y hasta la próxima.
