Por José David García.

Hablando mal y pronto, la realidad es que tanto Kylian Mbappe como Florentino Pérez se tienen que ir a la puta calle cuánto antes. Salir del Club lo más rápido posible por el bien de todo el mundo que trabaja ahí.

El primero, por lo mediocre que es como futbolista, lo mal líder que es en el vestuario y la toxicidad que ha implantado en el mismo. El segundo, por permitir todo lo que está ocurriendo en el Club a todos los niveles.

Mbappe no solo ha generado una cultura perdedora en el Real Madrid luego de estos dos años, sino que ha provocado conflictos internos entre sus compañeros y hasta él mismo ha echado pestes, asegurando que la culpa del fracaso de temporada es de todos menos de él.

Por no volver al tema de lo poco que pesa en partidos grandes, la cantidad de ocasiones que falla por encuentro y su nula compatibilidad con sus compañeros en el campo, especialmente con los que comparte la delantera.

Sin dejar de obviar el poco compromiso que demuestra al irse de vacaciones con su pareja a Italia, mientras sus compañeros juegan un partido de Liga para evitar que el Barcelona sea campeón en el mes de abril.

Todo esto propiciado y permitido por Florentino. Quien dejó a qué las estrellas del equipo camparan a sus anchas para hacerle la cama al entrenador  anterior, que los de un rol secundario le exijan al actual jugar como si hubieran ganado varios balones de oro y permitir que otros dos elementos se agarren a golpes en un entrenamiento y no haya consecuencias inmediatas al respecto.

Generadas evidentemente por consentir y darle todo en bandeja a un jugador que no le ha dado nada al Madrid a nivel deportivo y al cual nadie extraña en el PSG y aseguran que han sido mejores desde que se fue de la institución.

Quién dicho sea de paso, fue captado partiéndose de risa al salir del entrenamiento en dónde precisamente Valverde y Tchouameni habían llegado a las manos tras un nuevo enfrentamiento.

Toda la vergüenza previa al último clásico de la temporada en dónde no se sabe quién va jugar, quién no o quiénes estarán disponibles para Arbeloa en el once. Todo parece indicar que será fiesta doble Blaugrana el próximo domingo.

Gracias a Kylian Mbappe y Florentino Pérez. Quiénes han destruido la cultura, mentalidad y carácter ganador que hasta hace muy poco tenía este vestuario que era de los más sanos en Europa. Que lejanos han quedado ya esos días. Gracias y hasta la próxima.