Por José David García.

Tigres quedó eliminado por Chivas justamente. Jugó con fuego por muchos minutos y se puso a jugar a la pelota hasta que se vió con el agua al cuello. Ahí generó ocasiones pero ya no le alcanzó en los minutos finales. 

A Chivas poco se le puede reclamar. Hizo lo que tenía que hacer: llevar el peso del partido, tener la pelota e intentarlo una y otra vez sobre el área de Nahuel Guzmán.

Aún y a pesar de tener tantas bajas en beneficio de la Selección Mexicana. Trabajo a destacar de Gabriel Milito que ha creado a un Guadalajara que juega igual y propone la misma idea independiente de quién esté en el campo. Muchas veces haciéndolo bien.

Su inicio fue prometedor. Generó ocasiones claras, el Patón fue figura especialmente en el primer cuarto de encuentro y minimizó a las estrellas de Tigres sin recibir en contra situaciones muy comprometedoras en su portería.

Después, los Felinos emparejaron el trámite del juego y las cosas se volvieron más lentas, aburridas y con una sensación de control total de unos Tigres que decepcionaron bastante en su inicio de juego.

No por la postura, que era la esperada. Sino porqué en cada avance del Guadalajara realmente necesitaron a un Guzmán en plan grande para evitar verse en problemas muy pronto.

Para el segundo lapso la dinámica del partido no se movió hasta el gol de Govea que reventó todo e inmediatamente anotaron el segundo por obra de Sandoval en un lapso de dos minutos, que obligó a Tigres proponer y a tener que ir al frente. 

A partir de ahí, los Felinos se toparon con pared y ya no lograron marcar el gol necesario y hasta tuvieron que enfrentar los últimos minutos con un hombre menos y Chivas pudo marcar un tanto más a la contra. 

Lo de Chivas fue admirable. A pesar de las bajas, del marcador encontrar y que el primer lapso no daba muchas esperanzas por el trámite del juego, sacaron no solo su buen fútbol, sino personalidad y casta de equipo grande para darle la vuelta a la situación y con ello avanzar. 

Tras la remontada son favoritas para el título y sea cuál sea el rival en semifinales, arrancará con esa condición que tendrá que saber manejar. Tigres, vergüenza y fracaso absoluto. Gracias y hasta la próxima.