Por José David García.

El Atlético de Madrid tuvo, no sé si la eliminatoria, pero si el partido en el segundo tiempo. El cuadro del Cholo se soltó un poco más el pelo y generó lo suficiente para haber marcado un gol, o tan si quiera e ir al Emirates con ventaja. 

El Arsenal, sin ideas, con un físico venido a menos y sin mucha reacción tras los cambios de Arteta, aguantó como pudo el resultado e intentará en su campo, con el entorno a su favor, salvar una temporada que pintaba histórica y ahora bufa a un fracaso descomunal. 

El partido en su primer lapso fue muy parejo. Cómo era lo esperado. Muy diferente a lo vivido ayer en el PSG y Bayern de Múnich. Apretado, sin grandes situaciones en las áreas y con mucho miedo al error.

Mismos que abrieron la lata para ambas escuadras que mostraban orden, disciplina y esa búsqueda constante de forzar el error de los rivales. Dos penales claros que Julián Álvarez y Gyokeres no desaprovecharon en el mismo lado del campo.

Yo no sé qué pasará para la vuelta, pero viendo la baja tremenda que ha tenido el cuadro Gunner en el año y que los de Arteta no se han visto para nada fiables jugando en casa en las llaves, si veo al Atleti asaltando el Emirates.

Tiene el talento, la experiencia y ese otro fútbol que en esta fase son muy importantes para perder tiempo, que no se juegue y desesperar a un rival que está llegando con lo último en el tanque de gasolina como el Arsenal.

Un Atlético de Madrid que perdió la final de Copa del Rey, que ha hecho el ridículo está temporada en La Liga – quedándose en el cuarto puesto a 25 puntos del líder – y cayendo ante el Real Madrid en la Supercopa de España.

Pero que tiene una oportunidad inmejorable aún así de llegar a la final, sin tener el riesgo de tener que enfrentarse al cuadro blanco y de buscar ganar su primera Copa de Europa en la historia. Ojalá al Cholo no le dé frío y de ese pasito. Gracias y hasta la próxima.