Por José David García.

Un rebaño con dudas

Chivas ha jugado bastante bien en términos generales el torneo. Con un fútbol atractivo, dominante en muchos momentos y con bastantes variantes para marcar goles y generar ocasiones. 

Sin embargo, el cierre del torneo no ha sido nada alentador con solo una victoria en los últimos cinco partidos y dejando dudas ante rivales potentes del certamen.

Toluca, Tigres y Cruz Azul le pasaron por encima – especialmente el segundo que es su rival en la Liguilla – y no pudo tampoco pasar del empate ante Xolos o Necaxa, además de vencer con el gancho a Mazatlán, Juárez o Pumas, contra el que debió perder y apenas logró el empate.

Guadalajara no está en buen momento. Llega sin estar en ese estado de gracia que tuvo en la primera parte del torneo y tomando en cuenta las bajas que tendrá para la fiesta grande, no podemos estar seguros de que sea muy favorito para el cruce ante Tigres.

Un equipo que ha sido multicampeón en los últimos años y que todavía atesora cierta jerarquía en algunos de sus jugadores que han formado parte de esa época dorada. Con experiencia, buen manejo de presión y entendiendo que esto va más de detalles que de ideas generales futbolísticas. 

Eso a Tigres le sobra y cuenta con talento suficiente para en jugadas puntuales inclinar la balanza a su favor. No hay margen de error y el miedo a perder se puede imponer en muchos momentos. Ahí es donde el callo de los Felinos puede florecer. 

Nunca den por muerto a las águilas 

El América es una clara víctima. Es peor en todo como equipo que los Pumas y perfectamente se pueden ir a casa a la primera de cambio.

Pero por el historial entre ambos, Pumas es un contrincante más a modo para las Águilas. Lo ha eliminado varias veces de las Liguillas – inclusive de modos humillantes – y me parece que atesora más talento individual que los universitarios.

Si bien las últimas veces que se han visto en esta fase Pumas ha salido avante, no es un coco para el América en Liguillas y perfectamente lo puede echar.

Sin embargo, este América de Jardine no es bueno en ninguna faceta. Le cuesta generar ocasiones cuando lleva la iniciativa, no controla los ritmos de los partidos y cuando ha querido replegar y jugar más a la contra, no ha defendido bien y sus transiciones no han sido las más mortíferas. 

Es una llave más abierta de lo que se puede pensar y si tengo que apostar entre América y Chivas por sus rivales y el contexto con el que llegan, definitivamente apostaría por los de Coapa. Gracias y hasta la próxima.