
Por José David García.
Lo mejor para el Barcelona en St. James Park fue el resultado. En ataque fue un cuadro sumamente plomizo que generó muy poco y en dónde sus mejores piezas tuvieron un partido testimonial.
El Newcastle, buscando aprovechar la atmósfera de su estadio y que siempre es especial disputar un partido de Champions League – ya que no lo hacen muy seguido – apretó, fue a buscar al Barca desde su salida y logró romper varias veces el fuera de juego con buenos trazos.
Sin duda los ingleses perdonaron fallando varias situaciones de gol, sobre todo en el segundo tiempo, y le permitieron a un Barcelona desquiciado en el partido, sin juego, ni ideas o ánimo para buscar la portería rival, encontrar un penal al final que logró convertir Lamine Yamal sobre la bocina.
Todo está abierto para la vuelta. El Newcastle puede ir sin ningún problema a ganar al Camp Nou – más allá de que el contexto del partido va a ser diferente – porqué este Barca es explotable, tiene muchas debilidades y va a tener que ir a buscar porqué tendrán la obligación de romper el empate global.
Sobre todo porque en Liga no se lo suelen hacer pagar los rivales menores con los que se mide cada semana y va a tener que desprotegerse para ir a buscar.
Las famosas “Urracas” lo más probable es que puedan contar desde el inicio con su estrella Antony Gordon y a lo mejor recuperan piezas importantes que no estuvieron disponibles este juego de la ida.
El Barcelona no juega bien. Sí Lamine, Pedri o Rapinha no salen en su día, no suelen tener muchos atajos al gol y cuando el ritmo de juego suele ser alto, intenso y dinámico, se vienen abajo como colectivo y se dejan someter fácilmente.
No creo que el Newcastle se vaya a espantar en la vuelta y tendrán sus opciones para lastimar a un equipo que en Europa, no suele contarlas cuando debe dar el paso grande. Gracias y hasta la próxima.
