
Por José David García.
Lo del Atlético de Madrid está temporada cuanto menos es curioso. Más cuando juega en el Metropolitano.
Ha sido el de Simeone un equipo muy irregular pero que tiene tres o cuatro joyas míticas dónde le ha pasado por encima a cuadros que uno suponía serían sinodales complejos y difíciles de superar.
Está noche de Champions League frente al Tottenham fue una de esas joyitas en dónde el Atleti consiguió una ventaja que parece definitiva y, salvo catástrofe como la que casi perpetra en el Camp Nou en Copa del Rey, estará entre los mejores 8 de Europa.
El tema aquí es que, sin quitarle nada a los Colchoneros, la realidad es que el Tottenham le puso en bandeja la clasificación.
Por lo menos tres de los goles fueron regalos defensivos groseros de los Spurs dónde los futbolistas Rojiblancos solo tuvieron que empujar el balón.
No puedes pretender tener esa falta de tensión, concentración y ejecución en un partido de Europa, de visita y contra un rival con mucha pólvora arriba como el Atleti.
No por nada los ingleses están peleando el descenso en Premier League y ya en Champions tendrán poco más que hacer la heroica en la vuelta.
El fútbol es acierto y error. Pero cuando hay tantos regalos, tan absurdos y en dónde la concentración es nula, pues hay que darle más al lado del rival que virtudes tuyas.
Eso no quita que el Atlético de Madrid era favorito en la llave y está cumpliendo el trámite. No creo que sea capaz de dejarse remontar tres goles verdad ¿Verdad? Gracias y hasta la próxima.
