
Por David García.
El América sigue dejando muchas dudas. No juega bien, le cuesta dominar los partidos y no termina por encontrar un fútbol consistente debido a las lesiones.
En la medida en que los ‘buenos’ del equipo, logren hilvanar partidos de forma consecutiva, este América podrá competir mucho mejor y por lo menos ganar los partidos que tiene que ganar de manera más sencilla.
El duelo contra el Puebla fue el mejor ejemplo, a pesar de no tener a Zendejas. Que es el único futbolista al que se pueden encomendar las Águilas. Sobre todo si el rival de enfrente está medianamente ordenado y trabajado.
Cómo los Bravos de Juárez. Que complicaron a los de Coapa – sobre todo en el primer tiempo – porque tuvieron las más peligrosas, no sufrieron nada en defensa y debieron irse con un mejor marcador al descanso.
Después, sobre el final del partido aceleraron y se llevaron con justicia la victoria, porque a pesar del empate azulcrema y que habían mejorado con Zendejas en el campo, la realidad es que los fronterizos merecieron los tres puntos.
20 minutos le bastaron a Zendejas para tener impacto en el marcador.
Solo a él se pueden encomendar este América que sigue acumulando salidas en todos los niveles, sigue dejando en evidencia lo mal que está construida su plantilla y que está sufriendo en toda regla, un fin de ciclo lastimoso.
Dónde te han exhibido en todos los partidos, siendo una verbena en defensa y en ataque siendo la absoluta nada en dónde si no está Zendejas, no eres capaz de disparar a portería. Esa es la única realidad. Gracias y hasta la próxima.
