Por David García.

Nada que reprochar al Barcelona. Buscaron con ahínco la portería del Atlético de Madrid y quedaron a un desvío, puntapié o un error defensivo, de llevar la eliminatoria al alargue y quizás optar por la remontada.

Hansi Flick y los suyos hicieron lo que demandaba el juego: asumir riesgos, presionar alto y buscar tener agresividad a la hora de recuperar el balón.

El Barca no solo logró su cometido ofensivo, sino que el nivel defensivo estuvo impecable. No concedió gran cosa salvo alguna maniobra de Griezmann y escapada de Lookman.

Generaron opciones, marcaron goles, forzaron penales y hasta merecieron tener más recompensa. 

La losa del partido de ida fue muy dura y simplemente como el Atleti también juega su partido, las manillas del reloj consumieron todas sus esperanzas. 

Nada que reprochar a un cuadro blaugrana que cayó dando la cara al sol pero que se tendrá que confirmar con La Liga, porque la Champions no la va a ganar y la Copa ya no están. Gracias y hasta la próxima.