
Por David García.
Voy a intentar ser lo más justo posible. Xabi Alonso hizo un buen planteamiento frente al Barcelona. Deciso ese doble pivote de los francés y cambió el posicionamiento de Tchouameni a ser un tercer central y el Real Madrid compitió bastante bien durante 60 minutos.
Con ese movimiento más Gonzalo pivotando y realizando acciones de un 9 clásico, más los dos brasileños abiertos por banda, le dieron al Madrid un mejor posicionamiento y les permitió generar opciones al contragolpe.
Pero Xabi Alonso arruinó todo eso con la salida de Fede Valverde. Metió a Arda Guler ahí, obligó a Ascencio a jugar de lateral y a partir de ahí el Barca encontró huecos y el gol decisivo de Rapinha llegó por ahí, también con algo de fortuna.
Después el Real Madrid fue a la desesperada metiendo cambios, entre ellos Mbappe, pero tiró por lo menos 15 minutos en dónde no olió el balón y hasta la expulsión de Frenkie De Kong, con una buena acción defensiva del francés – cosa rara – tuvo un par clarísimas para llevar la final a los penales.
Sin embargo, creo que a pesar de esas fallas increíbles de Carreras y el cabezazo del final, el Barcelona fue justo campeón porque hizo cambios coherentes para ganar el partido y aprovechó esos momentos para llevarse un título justo.
Por su parte el Madrid siempre estuvo por debajo del marcador, no tuvo mucho poder ofensivo a pesar del orden que mostró con este parado de Alonso y se quedó sin ideas tras la superioridad numérica.
Yo no sé si echarán a Xabi tras este partido, pero lo que queda claro es que estos jugadores no tienen lo necesario para poder ganar un partido decisivo, el Barca los tiene de hijos y queda claro que Kylian podrá tener toda la defensa mediática que quieran, pero los hechos están ahí y ha hecho del Real Madrid un equipo perdedor. Gracias y hasta la próxima.
