
Por David García.
El Real Madrid compitió decentemente frente al Barcelona.
No fue una carnicería como se vaticinaba en la previa del juego pero fue insuficiente con un planteamiento más al estilo de Xabi Alonso, con jugadores un poco más comprometidos con esa idea y que Vinicius tuvo una actuación que te hace pensar que puede volver a tener un buen rendimiento en la segunda parte de la temporada.
Al final del día la realidad es que a este Real Madrid con esta construcción de plantilla no le da para ganarle al Barcelona en finales, no le da para competir mucho menos ante las potencias en Europa y tampoco le da para tener cierta consistencia en La Liga durante varias semanas.
Lleva ya tres finales perdidas de forma consecutiva contra su máximo rival – dos peleadas y otra un baile – varias humilladas en Europa y la más reciente con un Liverpool mediocre y con un club que parece que está más preocupado a otras cosas que en lo deportivo.
La Supercopa no fue un desastre porque lograste echar al Atlético de Madrid en el Derbi y llegaste hasta el final con opciones frente al Barca. Igual y esto le basta a Xabi para mantenerse hasta final de la temporada pero la sensación es que no se va a ganar nada importante.
Aquí hay futbolistas más allá del entrenador que no combinan bien y los suplentes tampoco aportan gran cosa como se vio hasta antes que el Barcelona se quedará con uno menos.
Ceballos es mediocre, Mastantuono no ofrece nada especial, Arda Guler se cayó en el año y Mbappe no podía andar y era jugar con uno menos.
De ahí se puede destacar lo de Vini, el partido de Carreras, el compromiso de Valverde, que Rodrygo está bien, que Gonzalo es un jugador muy válido y que Courtois es siempre un seguro.
Por lo demás es difícil resaltar algo grupal y aunque pueda ganar algunos partidos en las siguientes semanas, colectivamente estos muchachos no tienen más crecimiento y sólo acciones individuales van a dar algo de alegrías. Acostumbrense. Gracias y hasta la próxima.
