Por David García.

El resultado le estaba dando la razón, pero tampoco tanto el trámite del partido. Obviamente la vuelta no fue el bodrio que vimos por parte del América el pasado miércoles en el BBVA, pero tampoco el plan de juego estaba saliendo tal cual lo quería André Jardine en este juego de vuelta. 

El DT brasileño buscó un juego de mucho control, tener la pelota y que de esa manera se viviera en campo rival. Pero no logró ese dominio territorial, ni tampoco consiguió generar una cantidad de ocasiones. Aunque tampoco las necesitó para hacer la mitad del trabajo.

Rayados tuvo varias acciones en transiciones en dónde pudieron finiquitar o por lo menos meter en problemas a la zaga americanista. Nada más hay que ver qué en el primer minuto de juego el Tecatito Corona falló un mano a mano ante Malagón.

A Jardine no lo voy a matar en exceso por dejar a Brian Rodríguez relegado en la banca, o meter a Henry Martin en muletas cuando no estaba para jugar o volver a dejar a Ramón Juárez fuera del once estelar, sino el echarse para atrás en un partido que tenía controlado, estaba para marcar otro gol que liquidara la serie en el segundo tiempo y echarse para atrás cuando tenías un hombre de más en la cancha. 

Ese es el gran pecado del técnico brasileño que nunca ha sabido cerrar partidos, vivir sin la pelota y mucho menos defender tan cerca de su portería. Sacar a Fidalgo fue pecado mortal y fue nomás salir el español y fue perder el dominio del juego. 

Sí, la directiva tiene gran parte de responsabilidad de este fracaso del América este semestre, pero no voy a repetir lo que he dicho hasta el cansancio todo el curso, y, tampoco puedo dejar fuera de la ecuación que André perpetró una pésima estrategia en la ida tirando el juego en el BBVA, y sabemos que estos errores en Liguilla suelen salir muy caros. 

Evidentemente a este plantel americanista le faltan muchas cosas para volver a competir en primera línea por el título, pero no creo que los dirigentes vayan a hacer su chamba en un mercado invernal muy corto ni tampoco veo a Jardine con la misma energía que hace dos años y medio, como es normal para reconstruir esto. 

No creo que se marche, pero si el club no hace lo que le toca, entendería al entrenador brasileño si quiere buscar otro lugar donde se le valore su opinión en la confirmación de plantilla, dejando en claro que en muchos momentos creo que ha perdido el piso y se ha creído quizás más de lo que es. Gracias y hasta la próxima.