
Por David García
Hay que reconocer que el América jugó un partido redondo ante Pumas y que todo le salió a André Jardine.
Fueron 90 minutos al mismo nivel en dónde solamente faltó el gol en un primer lapso dónde ya era mejor que el rival y los accidentes del deporte lo tenían abajo inmerecidamente.
Viendo la alineación de Jardine debo reconocer que hice nuevamente corajes.
Mi cabeza no podía concebir que Brian Rodríguez fuera suplente en este equipo, y que futbolistas como Zúñiga y Alexis Gutiérrez, estuvieran en el once cuando son peores que el uruguayo.
Pero la realidad es que me callaron la boca. Desde su rol y posibilidades aportaron su granito de arena en el fútbol colectivo del América que poco a poco fue sometiendo a unos Pumas que no supieron ni en ventaja, manejar el partido en algún lapso de juego.
El ex de Cruz Azul además mostró mucha química con Maximin ese costado izquierdo y Zúñiga mejoró en el juego de espaldas haciendo varias descargas con sentido y calidad.
Mención aparte del partidazo de Alejandro Zendejas que dejó por el camino dos goles, un par de ocasiones más falladas y varias jugadas de calidad que mostraron el gran momento por el que pasa y que no le vendría mal a la Selección Mexicana.
Pero a partir de ahí de nueva cuenta hay que rendirse a la evidencia: André Jardine sabe de fútbol más que cualquiera de los que lo revientan en redes sociales y casi siempre pone a sus Águilas, en la mejor condición de ganar.
A pesar de que su línea de 5 y su insistencia en Alexis Gutiérrez no se había visto convincente en partidos pasados, dejando dudas en los últimos tres partidos – perdió vs Chivas, rescató de milagro el empate ante Rayados y ganó un juego que no merecía vs San Luis – confío en su plan y ahora sí se vieron los frutos con Pumas desde el resultado, pero ahora sí también desde el juego y con creces.
Perdóname André, porque no sabemos lo que decimos, hacemos y somos muy incrédulos contigo. Trato que no te mereces. Gracias y hasta la próxima.
