Por David García

Hoy la decepción campa a sus anchas en el Real Madrid. Evidentemente por la estrepitosa derrota – que luego entraremos en el partido – sino por la pésima gestión de principio a fin de Xabi Alonso. 

Se equivocó en el planteamiento, después en los cambios y terminó el Derbi ante el Atlético de Madrid, con una serie de jugadores a los que querían fuera del Club y que de momento, no han aportado nada en esta nueva campaña.

Hoy Alonso traicionó el principio de meritocracia que tanto ha utilizado para justificar las suplencias de Vinicius y le dio 70 minutos a un Jude Bellingham, que no había participado en la temporada por lesión y no aportó absolutamente nada a la causa. Ni atrás ni para adelante. 

Pero no solo fue premiar a un futbolista que no venía jugando y que no estaba haciendo nada, sino que quitó del campo a piezas que estaban siendo lo más rescatable de la tarde, como Carvajal y especialmente Arda Guler, quien dejó una asistencia y un gol en ese comienzo tétrico de derbi merengue que después se alargaría.

Viendo el dibujo completo de la situación, es catastrófico que un Atlético de Madrid tan malo, que venía siendo de los peores equipos de la temporada y que no contaba con grandes rendimientos, te metiera 5 goles y dejara la sensación de que podía marcar alguno más.

Fuera del desastre colectivo que perpetró Alonso, muchos jugadores que venían siendo seguros defensivos dejaron mucho que desear y dieron facilidades. Cómo Huijsen y Carreras que estuvieron irreconocibles. 

Tampoco se puede decir mucho más de un Real Madrid que perdió justamente, nunca se pudo meter de forma real partido – aunque logró en un momento darle la vuelta al 1-0 inicial – porque ese 1-2 vino por dos destellos geniales pero de la nada de Mbappe y Guler, dejando desnudo a un técnico que no ha mostrado nada diferente a su antecesor en los encuentros grandes.

Porque hay que recordar que el PSG en el Mundial de Clubes le metió 4 dónde pudieron ser más y ahora, ante un peor rival pero que está en esa primera línea o aspira a serlo, dió hasta una exhibición más grotesca. Xabi Alonso, lo siento, pero eres el señalado. Así no se puede competir en estos duelos. Gracias y hasta la próxima.