
Está claro que la victoria en el derbi del Atlético de Madrid fue contundente. Superó en el 90% del juego al Real Madrid y salvo el tramo donde los merengues le dieron la vuelta con los goles de Mbappe y Guler – que duró 10 minutos – todo fue para los Colchoneros.
Esto es un colchón muy importante para Simeone. Podrá estar tranquilo por un par de meses pase lo que pase en los compromisos siguientes y tendrá el Cholo barra libre para hacer, decir y equivocarse como quiera.
El Derbi frente al Real Madrid es el juego del año para el Atleti y la victoria de acuerdo a como venía la cosa, que era de desastre en desastre, además de la forma y lo holgado del resultado, le permitirá a los Colchoneros trabajar, jugar y vivir relajados.
Pero sigue sin jugar bien. Me parece que es una plantilla que depende demasiado de Julián Álvarez – que ante el Madrid salió con la bombilla encendida – y pocos recursos más ofensivos se le vislumbra a este conjunto Atlético.
Aprovechó un colapso general inesperado en el equipo de Xabi Alonso y todo lo que podía salir bien, salió bien. Hasta Griezmann marcó un gol que no la metía ni en entrenamientos.
Hasta las decisiones arbitrales le favorecieron a los de Simeone pero ahí sí el tema no se toca ni se dice nada.
Veremos qué pasa en los siguientes encuentros pero para mí, seguiremos “disfrutando” del mismo equipo madrileño hasta antes del derbi: pobre en ataque, frágil en defensa y que le cuesta imponer en el trámite del juego.
No todos los días se juega contra el Real Madrid. Gracias y hasta la próxima.
