
Escrito por José David García
Lamine Yamal es un gran futbolista. Tiene excelentes cualidades y tuvo además una temporada de irrupción a la élite extraordinaria en el Barcelona. Haciendo goles, dando muchas asistencias y teniendo peso en la mayoría de los partidos grandes. Al igual que con la selección de España, en dónde fue importante en el éxito colectivo y coral de la escuadra de Luis de la Fuente el verano pasado.
Sin embargo, es un chico que habla demasiado. Hasta ahora todas sus excentricidades en el micrófono las ha cumplido con hechos sobre el campo y por ello, difícilmente se le había podido poner en el ojo del huracán. Pero ahora, que ha fallado frente a Portugal, es justo y necesario que se le ponga en el paredón de fusilamiento.
Yamal tuvo un partido nefasto y prácticamente Nuno Mendes lo trajo como a un niño pequeño al cual le quitaba el dulce cada que quería. A su antojo. No le pudo ganar ningún duelo al futbolista del PSG y su partido pasó desapercibido.
Después de esta mala exhibición del crack del Barcelona, la afición saltó con todo contra el internacional español. Señalando que es un invento de la prensa y que no es tan bueno como nos querían hacer ver. Que lo del Balón de Oro es por presión mediática y lo pintaban como una mentira.
Yo creo que no es una cosa ni la otra. Hay que aprender a ser mesurados en los juicios y no enaltecer o atacar de más a un jugador. Lamine Yamal es un gran futbolista. Pronto será una estrella – sino es que lo es ya – y es capaz a pesar de su corta edad, de aparecer en partidos bastante importantes y donde se maneja presión.
También ha tenido sus malos momentos. Encuentros donde no hace nada, suele ser un lastre para su equipo y sus rivales en el campo han salido bien parados en sus dueños individuales. Pero de ahí a decir que no sirve y es un invento, me parece cruel e injusto.
Pero en ese juicio de la gente tienen la culpa los medios de comunicación. Por ponerlo en un pedestal tan pronto y compararlo sin ningún tapujo con Lionel Messi a tan corta edad. De poner calificativos exagerados cuando da un buen pase y tapar esas mismas acciones en su momento de Vinicius y centrarse en sus polémicas, por el color de la playera que defiende.
Esa doble moral es la que no aguanta la gente. Que con Yamal pidan el Balón de Oro y con Vini por ejemplo, dijeran que lo merecía más Rodri tras una campaña no tan buena como la del triplete con el City. Esa opinión tan dispar de los sicarios del micrófono que hay muchos en ESPN.
Lo de Lamine Yamal no es para tanto. Ni para bien ni para mal. No está para el Balón de Oro este año, pero tampoco es una mentira. Tendrá una gran carrera y será alguien destinado – si las lesiones le permiten – estar siempre en el baile final de los grandes torneos. Gracias y hasta la próxima.
