
No hay manera. Es posible. La Liga será para el Barcelona. No solo porque los de Hansi Flick no pierden, sino porque el Real Madrid es un equipo decaído, deprimido y con muy poco fútbol. Los partidos los sostiene con el gancho y por pequeños detalles ha logrado llevar la competición liguera hasta el final.
El Barcelona además no pierde. A pesar de que ha venido a menos en los recientes partidos, logra sacarlos adelante. Tiene una mitad de juego muy floja, pero lo compensa con una segunda muy potable en dónde el técnico hace cambios, los jugadores no se rinden y terminan por derrumbar la defensa del equipo de enfrente.
Flick hizo rotaciones ante el Valladolid y la realidad es que no le salieron. A pesar de tener mucho control, no generó gran cosa y el cuadro del Pucela sufrió bastante poco y pudo mojar para llevarse una buena renta al descanso.
Pero en la segunda mitad el entrenador alemán metió a los titulares y el Barcelona le dió la vuelta al resultado en los primeros 20 minutos del segundo tiempo. A partir de ahí, pudo meter algún otro gol pero el juego se cerró con un resultado corto.
Así han sido los partidos. Un Barcelona con debilidades, que se cae en las segundas partes y que por pequeños detalles no le han penalizado esas lagunas en dónde su portero, fueras de juego o un cruce de un defensa, los salva de no llevarse los triunfos.
Pero sigue luchando por todo y el triplete está cada vez más cerca de lograrlo. Su único obstáculo es el Inter de Milán en Champions League porque La Liga no hay manera que la pierda, porque creo que no caerá contra el Real Madrid en el Clásico. De ahí en fuera, ningún otro equipo tiene el talento para lastimarlos en serio. La pesadilla madridista del triplete está al caer. Gracias y hasta la próxima
