
El Inter de Milán no está teniendo un buen cierre de temporada. A pesar de vencer al Hellas Verona por la mínima en la reciente jornada de la Serie A, había acumulado cuatro partidos sin ganar en dónde perdió el liderato del campeonato italiano, fue eliminado siendo humillado en Copa Italia ante su rival vecino y sacó el empate frente al Barcelona en Champions League, con un primer tiempo muy malo en dónde casi le remontan una ventaja de dos goles en 20 minutos.
El Inter, que parecía volaba al triplete, ahora deberá ver si puede por lo menos asegurar la final de la Champions con un buen resultado de visita y cerrando en casa para llegar al juego decisivo por el título. Además de intentar recuperar el liderato del Calcio que se ve complejo por un Nápoli que está confiado y sólido.
Ese segundo tiempo contra el Barca dio a pensar que el Inter está de regreso. Controló más lo que pasaba en el juego, compitió bastante mejor comparado con el primer lapso y disputó el balón unos metros más adelante para atacar y generar ocasiones al conjunto culé.
Sin embargo, la lesión de Lautaro Martinez y la baja física de Marcus Thuram, dos de sus principales armas ofensivas, son duda para ese juegazo en la vuelta de la Copa de Europa y puntos claves que pueden marcar la diferencia si no llegan a ese duelo.
El Inter de Milán puede lograrlo. Instalarse en la final de Champions League como hace dos años frente al Manchester City donde las fallas de Lukaku, fueron la diferencia para por lo menos alargar esa final media hora más.
Está en una posición de privilegio importante con un buen resultado de la ida, cerrando en casa y con la necesidad de solo ganar el partido por cualquier marcador. Pero su performance tiene que parecer más a lo del segundo tiempo que al primero.
Tiene la sartén por el mango y es un equipo trabajado, con buenos principios competitivos e individualidades que marcan diferencia en ambas áreas. Especialmente si Barella anda bien. Gracias y hasta la próxima.
