Rayados de Monterrey es lo que es. No engaña a nadie. No pretende ser más de lo que podría ser y utiliza siempre la ley del mínimo esfuerzo. Meter un gol, manejar el resultado y que pasen pocas cosas en el partido. Que este entre dentro de un limbo en dónde se detiene el tiempo, haya igualdad en todo y nadie imponga condiciones.

Frente a Pumas la vieron muy cerca. Jugaron con fuego por muchos minutos y apelaron a la sangre fría por la que tanto se les critica. El 1-0 por más de media hora contra 10 de los Pumas ejemplifica lo que es el cuadro dirigido por Demichelis. Lo que ha sido toda la temporada y porque terminaron con el agua hasta el cuello en el segundo partido del repechaje al minuto 97.

20 minutos muy malos, 25 dónde emparejó el trámite – sin tanta floritura en su juego – y un segundo tiempo con ligera superioridad frente a Pumas a pesar del hombre de más que tuvieron por un lapso amplio de partido. 

De hecho, los chicos de Juárez nunca le perdieron la cara al juego y alguna aventura ofensiva pudieron realizar para poder aspirar al empate. Sin embargo, tampoco encontraron mucho ingenio arriba y terminaron por irse del torneo.

La realidad es que el duelo fue parejo. El encuentro se abrió por un un falló individual en ataque de Monterrey en dónde Berterame terminó casando un rebote muy raro en su origen tras una falla mano a mano de Canales.

Con esto a Rayados no le va alcanzar en Liguilla. Menos contra un Toluca que mete muchos goles, domina su propia área y no le teme a entrar en ese juego conservadurista de esperar a ver qué pasa y quién rompe lanzas.

Pero ya está metido entre los primeros ocho y cuenta con muchas estrellas, que han estado en partidos decisivos de eliminación directa y un técnico que también sabe lo que es la presión y tener que ganar ahí. 

Pero deberá darle algo más de emoción a su fútbol porque sino terminará dejando la sensación de todo el torneo y sobre todo de la final pasada con el América en dónde se murió de nada por 170 minutos de 180 de esa llave. Gracias y hasta la próxima.