
El Real Madrid venció 3-2 al Celta de Vigo gracias a Arda Guler. El turco no solo ha demostrado poder ser un buen conductor y administrador del juego merengue, sino que además tiene capacidades para abrir partidos de fútbol cerrados, trabados y bastantes pobres a nivel ofensivo del conjunto blanco.
El Madrid jugó 30 minutos sin brillo, pocas llegadas y dejando las mismas sensaciones negativas de toda la temporada, salvó contadas excepciones. Pero fue Guler que con un disparo al ángulo lejos del portero vigués, le hizo la vida más fácil a los suyos.
Después, en el segundo tiempo el turco puso un balón espectacular en una jugada rápida de los madridistas para que Mbappe, quien se destapó con dos golazos, colocara lo que parecía el 3-0 definitivo.
El Celta reaccionó, se acercó y estuvo a nada de empatar el juego y finiquitar La Liga. Pero el Madrid aguantó y alargó una semana más su agonía en esta competición. Por lo menos para llegar vivo al clásico frente al Barcelona.
Estos últimos tres partidos entre Liga y la final de Copa del Rey han dejado en evidencia lo que puede ser Arda Guler. De lo que se ha perdido el Real Madrid toda la temporada por un entrenador atrapado en sus jerarquías e imposiciones de la directiva para perpetuar a ciertos jugadores en la alineación titular.
El turco ha dejado en claro que puede ser un gestionador del fútbol blanco siempre y cuando tenga confianza, minutos y un sistema que le permita explotar todo su potencial. Es alguien diferente y que puede ocupar el lugar que en su momento dejó Toni Kroos. Por la pausa, claridad y criterio que le da al juego.
Veremos si estará frente al Barcelona ante lo que será la última oportunidad del cuadro blanco para intentar pelear por salvar algo esta temporada, sino son títulos, por lo menos la dignidad, con Arda Guler a los mandos. Gracias y hasta la próxima.
Escrito por David García.
