
Chivas y Pumas son dos equipos que vienen con muy mala dinámica en el torneo. Ambos conjuntos están en crisis de resultados, juego, ya despidieron a sus entrenadores y coinciden en que ninguno atesora demasiada calidad en sus respectivas plantillas.
Todo este cúmulo de situaciones negativas se ha terminado reflejando en el rendimiento de ambas escuadras en este semestre y en especial, en el aburrido, hermético y lamentable partido que protagonizaron ambos conjuntos en CU.
Pocas ocasiones, nula capacidad para imponer condiciones y estar finos con el balón en la toma de decisiones. Sin embargo, en esa pobreza futbolística, el Guadalajara hizo un poco más de méritos para llevarse el resultado.
Tras la salida de Óscar García el Rebaño cambió de esquema, buscó ser algo más agresivo y le dieron la oportunidad como titular a Javier Hernández quién, para lo que venía jugando – teniendo la vara muy baja – tuvo intervenciones destacadas en esos 70 minutos que le duró la gasolina.
Se movía, pedía la pelota y logró concretar un par de remates que a nada batieron a Padilla. Destellos dejó el Chicharito de su ya lejano prime con desmarques, ataque al espacio y sin temor al contacto.
Gol ante San Luis y buenos minutos frente a Pumas, dejan cierta esperanza de que puede entrar en la rotación y aportar cosas en este tramo final de la temporada.
Chivas mereció ganar. Sin hacer nada de otro mundo, puso un poco más en predicamentos al arquero de la UNAM y con el cambio de técnico se le vio otro aire a los Rojiblancos. Pumas está peor, sin duda.
Tiene lesiones, menos margen de maniobra para cambiar lo que hay y a nivel numérico no está ni siquiera en el repechaje.
Pero por lo menos ya tiene entrenador y aunque el calendario pinta muy feo, puede empezar a reestructurar desde ahora para ver a futuro.
El problema del Guadalajara es ese; no tiene técnico, ni directivos y aunque ganó y con ello llegará a la trilogía de clásicos ante el América con más ánimo, hay mucha incertidumbre de cómo cerrarán filas para tratar de salir indemnes de las semanas que se vienen.
Pero a diferencia de los felinos no tienen a la mitad de su elenco en el hospital y hay futbolistas para buscar alternativas y mejorar desde lo colectivo. Igual creo que no tienen nada que hacer contra el América en Concacaf, pero están menos mal que los Pumas.
Si es que eso sirve de consuelo. Gracias y nos vemos en la próxima.
