Hay cosas en la vida que son incomprensibles. El mundo del fútbol no escapa a ellas. La realidad es que a Paunovic lo echaron de Tigres los futbolistas. Si bien los resultados no han sido los esperados en los últimos 7 meses, este equipo está jugando bien al fútbol, está en tercer lugar de la clasificación y es serio contendiente al título una vez más en este Clausura 2025.

Es verdad que cayó a las primeras de cambio frente al San Luis el certamen pasado, pero fue una eliminatoria en la que no fue inferior y en la vuelta, si no llega a ser por Sánchez, Tigres por lo menos hubiera llegado hasta el final con opciones reales de poder remontar.

El serbio saltó por los aires por una mala relación con el plantel. Ya en varias oportunidades se quejó y puso en duda el compromiso de varios con su proyecto y ya había voces que aseguraban que el ex Chivas pidió una limpia generalizada.

Está no llegó y el Club se arrodilló a las peticiones de las vacas sagradas. Ahora Guido Pizarro tomará las riendas del equipo básicamente por el simple hecho de ser el líder de ese vestuario y amigo directo de las estrellas con voz de mando.

Pizarro no tiene credenciales obviamente para estar ahí, pero quieren un apaga fuegos, alguien que gestione a los cracks y mantenga un ambiente más propicio para trabajar con calma en el día a día.

Este equipo seguirá ganando porqué tiene muy buenas individualidades y veremos qué matices le puede dar Pizarro sabiendo que es básicamente un gestor de recursos humanos.

A ver si no le sale el tiro por la culata a Tigres por dejarse llevar por sus glorias históricas. Aunque ya sabemos que en este negocio, siempre es más fácil cortarle la cabeza al entrenador, que a 23, 10 o 5 jugadores. Más si su estatus es alto. Esa es la realidad de la cadena alimenticia del juego. Gracias y nos vemos en la siguiente.