Demasiado fácil 

El América trató como un muñeco de trapo a los Pumas. Las Águilas ganaron con suficiencia en CU ante unos Felinos deprimentes, tristes y que prácticamente salieron a pegar, meterse atrás y como único recurso futbolístico jugar al pelotazo para competir y rescatar tan siquiera el empate. Si bien los universitarios tenían bajas, no fueron rival para unos Azulcremas que fueron mejores en igualdad de condiciones, y ya con el hombre de más, debieron de haber ganado por mayor diferencia en el segundo lapso en dónde el partido se convirtió prácticamente en un tiro al blanco contra la portería de Padilla. El encuentro no tuvo nada. Todo fue en una sola dirección. Inclusive el América por momentos se dedicó a controlar, manejar el juego y gestionar una ventaja que en ningún instante estuvo en predicamentos. Con esa sensación en el aire de que el Ave de Jardine llega a ser hasta frío, calculador y que se conforma con ciertos marcadores. Pero gana, por momentos alcanza cuotas muy altas de fútbol, suele ser regular en el día a día y en las noches en dónde vale para ser campeón, siempre ha dado la talla. Ni siquiera los antis pueden salir con la polémica arbitral por delante porque si bien la expulsión de Quispe es debatible, los Pumas debieron de haberse quedado con uno menos desde la media hora con las entradas que propinó Carrasquilla sobre Fidalgo. Fácil, muy fácil, demasiado fácil diría yo, fue que el América ganó, le pasó por arriba y hasta barrio a los universitarios, y si es que existían, disipó las dudas de los partidos anteriores en dónde no pudo ganar. 

Cuestión de tiempo 

Sigo manteniendo mi teoría que más temprano que tarde, Diego Valdés volverá a ser titular con el América. Es por mucho el jugador con más talento de la plantilla y Jardine le está dando minutos en todo tipo de contextos. Lo ha metido cuando ha necesitado remontar, simplemente para refrescar al equipo y hasta para hacer tiempo. Lejos ha quedado la idea de que el chico Miguel Ramírez estaba por delante de él en la rotación y es evidente que el andino va a jugar más. Porque si no le dio chance de entrar al canterano en un partido con la inercia a favor, ventaja de dos goles y el rival con un jugador menos, pues suena imposible que reciba oportunidades más adelante cuando el calendario se comprima y vengan rivales de más talante, calado y jerarquía. Esto también habla seguramente de que ha habido un cambio en Diego Valdés. Probablemente esté teniendo una actitud correcta, aceptando su rol de suplente – por lo pronto – y muestre compromiso por el bien colectivo priorizando el grupo y no tanto su bienestar individual. Cosas que un técnico valora y más en un futbolista de su estatus salarial, en la plantilla y que además no quiso irse al Toluca donde le garantizaban el puesto y prefirió quedarse a pelear por recuperar ese lugar en Coapa. Al tiempo, volveremos a ver al mejor Valdés. Gracias y nos vemos en la próxima.