El Real Madrid no da garantías de nada. La sensación es que terminará perdiendo el liderato de La Liga Española ante el Atlético de Madrid este fin de semana porque es un equipo irregular, que juega la mayoría del tiempo mal al fútbol y depende demasiado de chispazos individuales para sacar adelante las adversidades.

El partido frente al Leganés de Copa es una clara muestra de ello: aceptable primer tiempo, pero pobre segundo lapso en dónde tuvo que ir nuevamente hasta las últimas consecuencias para poder, con la épica, avanzar a semifinales como ante el Celta.

El Atlético de Madrid es un equipazo. Solo han perdido uno de sus últimos 20 partidos en todas las competiciones y es un cuadro el de Simeone que no solo está defendiendo bien, si no que marca goles, domina los partidos, genera situaciones y cualquier futbolista que sale le imprime ese ritmo e intensidad que este año ha matado al Madrid.

El equipo de Ancelotti, por lo menos esta temporada, no está preparado para jugar ante cuadros así. Cuando lo ha hecho ha terminado perdiendo – en el mejor de los casos – y goleado o pasado por encima como ante el Barcelona, Milán, Athletic de Bilbao y ganado sin merecerlo como ante el Borussia Dortmund que si no es por esos chispazo de genialidad – en aquella noche de Vinicius – igual el técnico fuera otro en el banquillo del Real Madrid.

Además de la irregularidad y de los defectos como equipo, los blancos tienen muchas bajas en zona defensiva precisamente de esos futbolistas que marcan las diferencias en área propia – Carvajal, Alaba, Rudiger, Militao – que todavía hacen ver peor a un conjunto muy experimental que está temporada hace aguas por todas partes.

Lo más rescatable ante Leganés fueron precisamente rendimientos individuales. Modric, que a pesar de su edad y del clamor popular de que ya le den salida y paso a nuevos jugadores, el croata se sigue imponiendo en el centro del campo y le da a los blancos solvencia, lucidez con balón y claridad para acelerar el juego. Marcó el primer gol del partido y dió detalles de talento tremendos.

Endrick que a pesar de la inactividad volvió a marcar con una acción de 9 puro – ya tiene de hecho bastantes goles para las pocas oportunidades que tiene para jugar – Ascencio que sigue dejando en claro que tiene nivel para estar en la zaga central del Madrid y un Tchouameni que cuando quiere es un gran contención.

Por lo demás todo es duda y pronóstico reservado con el Real Madrid este fin de semana ante el Atlético de Madrid. Por el momento de ambos equipos, por el dominio absoluto de Simeone ante Ancelotti en los enfrentamientos en el Derbi y por las bajas que tienen los Merengues en la defensa. Llámenme pesimista, pero no hay buen augurio para los blancos. Gracias y nos vemos en la próxima.