Santiago Giménez tiene todo para triunfar en el Milán. Es un delantero potente, fuerte, que va bien al espacio y que cuenta con ese instinto de gol que un fútbol tan cerrado y competitivo como el italiano necesitan para poder hacerte notar cada fin de semana.

Si bien cierto que habrá menos espacios y facilidades para aparecer muchas veces solo, sin marca y con libertad en el área chica para rematar, al final también tendrá mejores compañeros que lo acompañen en el frente y en la Serie A la mayoría de los equipos tampoco atesoran a grandes figuras como para pensar que será una cosa imposible de realizar para el chaquito.

Ya ante la Roma en el partido de Copa tuvo poco más de media hora de juego y dio una buena asistencia al portugués Joao Feliz, que definió muy bien ante la salida del arco del cuadro capitalino. Una jugada que demuestra que Giménez puede ser un futbolista autosuficiente y no depender tanto de los demás para tener ocasiones de gol.

Tampoco esperemos una locura de 20 goles por parte de Santiago. Si logra llegar a 10 o 15 anotaciones hay que darse por bien servido, porque tampoco el Milán es la panacea en términos generales como equipo – lleva ya rato no siéndolo – y es una escuadra que por momentos no genera nada arriba, hace malos partidos y es dominado por el rival. No por nada está casi a mitad de tabla en Serie A y en la Champions jugará los Play Offs precisamente ante el Feyenoord.

En este movimiento hay mucho potencial para que México pueda presumir después de un rato largo, de tener a un futbolista en un club top del mundo. Si bien el conjunto milanista no atraviesa el mejor de los momentos, es una escuadra histórica, que ha tenido a varios de los grandes jugadores de todos los tiempos, es el segundo máximo ganador de Champions y hace mucho volvió a ganar la Liga.

El Chaquito llega al cuadro milanista con buenas credenciales. 65 goles y 14 asistencias en 105 partidos en todas las competencias con el Feyenoord, te hablan de un delantero que ya cumplió con su etapa “formativa” en Europa en una Liga de segundo escalón como la holandesa, y que ahora ya está listo para dar el salto a otro fútbol. Sumado a que le ha marcado a grandes europeos como al Bayern Múnich recientemente, dejando ver que puede competir contra grandes defensores y jugadores.

Es una gran noticia para él y para la Selección Mexicana. Desde las llegadas de Javier Hernandez al Manchester United y Real Madrid, México no tenía a un futbolista compitiendo en este nivel del juego tomando en cuenta historia, entorno, exigencia y presión. Es ya historia y ojalá tenga éxito porque eso le dará también más nivel al tricolor. Gracias y nos vemos en la próxima.