
Cruz Azul debe entender que, si quedó eliminado otra vez por el América, no fue por el arbitraje. Lo echaron del campeonato porque fue superado por Las Águilas, especialmente en el juego de vuelta, y en la ida, no aprovechó sus momentos escasos de buen fútbol, fue acompañando el partido y tiró esa ocasión para irse con una ventaja irrecuperable para los de Coapa.
Al final, hablar del arbitraje es para conseguir el aplauso fácil. Tapar el evidente bajón que tuvo este equipo en los últimos partidos de temporada regular y en los cuatro que disputó en las eliminatorias de Liguilla frente a Xolos y sobre todo ante el América.
Porque se nos olvida que frente a los fronterizos jugó un vergonzoso encuentro de ida que de milagro no lo sentenciaron en el segundo lapso y en la vuelta, si los de Osorio hubieran estado un poco más atinados de cara a portería, sobre todo al principio del juego, no la hubieran contado y quien sabe si hubieran podido concretar la remontada. Una que no fue como tal porque pasaron aprovechando la posición en la tabla.
Pero especialmente ante los Azulcremas el partido de vuelta fue muy malo. Fueron inferiores durante 60 minutos ante el planteamiento de Jardine y el único recurso técnico que tuvo Anselmi para volver en el marcador fue tirar centros a la olla, acumular gente en el área y que la zaga americanista se equivocara.
El plan funcionó, pero después la falta de concentración, el exceso de confianza y el ya darse por ganadores, provocaron una pifia tremenda en área contraria que hizo que las Águilas lograron obtener un penal que a la postre les dio la clasificación.
Después, el tema del saque de medio campo me parece anecdótico porque eso pasa más de lo que nos gustaría creer, pero obtiene relevancia por el rival, y el supuesto penal de Araujo al Toro no es, ya que el defensor no desplaza al atacante, sino que solo pone su brazo para buscar una referencia.
Cruz Azul va por buen camino. Es un equipo que tiene un buen entrenador, dirigentes serios que contratan bien atajando las necesidades del equipo y un plantel bastante bueno que está identificado a pleno con la forma de jugar de su técnico y les falta solamente dar el paso decisivo en partidos de liguilla.
Anselmi tomó a un equipo muerto que no tenía rumbo, sacó a ciertos jugadores históricos del plantel y metió a su gente, y ya jugó una final, hizo récord de puntos en temporada regular y estuvo a nada de clasificarse a otra final en la que quedó fuera simplemente por pequeños detalles.
Ese es el camino para Cruz Azul si lo que quiere es empezar a ganar de forma más recurrente en el campeonato y olvidarse de estos episodios macabros de derrotas de último momento con drama incluido en los días más grandes del fútbol mexicano, y no con llantos eternos por el arbitraje en jugadas que, si bien abren la polémica, no son el motivo por el que La Máquina queda siempre afuera.
Porque no es casualidad que te haya eliminado en las 7 eliminatorias – incluyendo 3 finales en este pack – que has disputado con tu máximo rival en la fiesta grande en este siglo, y que además haya tenido hegemonías bastante largas en temporada regular como un 7-0 que, a la fecha los cruzazulinos no han podido olvidar.
Así que dejen de llorar por lo que hace o deja de hacer el árbitro y preocúpense por lo que dejan de hacer en el campo siempre, ante el América en el momento grande. Gracias y nos vemos en la próxima.
