
Erick Sánchez ha quedado a deber esta temporada de debut con el Club América. No ha marcado un solo gol ni ha dado ninguna asistencia en el presente torneo, uno en donde ha visto acción en 11 de los 14 encuentros del certamen, y no se ha visto ni de cerca la versión que le vimos en el Pachuca en donde cada fin de semana daba una demostración importante de energía, competitividad y una aportación clave en las áreas.
Ahora con las Águilas hemos visto a un futbolista perdido en el campo, que falla pases de rutina, que no recupera balones, que en las dos áreas ha sido intrascendente y que, para el entrenador, a pesar de que le ha dado oportunidades de jugar por ser un refuerzo estelar para este torneo y por el nivel mostrado a lo largo de su carrera, ha sido una pieza muy fácil de sustituir.
El ‘Chiquito’ no ha estado y hasta el mismo debe de ser consciente de esta situación. Sin embargo, como el fútbol es un deporte que se mueve a través del colectivo, su performance se ha visto afectada siendo justos, por lo mal que ha jugado el América a lo largo del presente semestre, uno muy accidentado dicho sea de paso por las lesiones.
El equipo de André Jardine se ha visto afectado por la interminable cantidad de bajas que ha tenido en la campaña y eso ha obligado al estratega brasileño a tener que cambiar de jugadores, sistemas, propuestas de juego y la manera en la que afronta los partidos de manera muy seguida.
En ese constante cambio, Sánchez ha tenido que jugar por banda, de media punta detrás de un delantero y hasta de interior en muchos momentos. Puestos de la cancha en donde no se siente cómodo, no muestra su mejor versión y no le aporta nada al equipo. Con la pelota se ve torpe, sin ella no gana duelos y hasta físicamente se le ha visto mermado.
Pero ante Rayados hizo unos 67 minutos bastante decentes. Completó 34 de 35 entregas, dio un pase clave y se le vio más activo en las dos facetas del juego. En su lugar en la cancha, jugando de cara y pudiendo llegar desde segunda línea. Tampoco fue ninguna maravilla, pero ya dio indicios de que puede ser importante con los de Coapa, volver al nivel que estaba y que ese lugar, más de mediocentro llegador, en su lugar en la vida.
El fichaje del ‘Chiquito’ Sánchez me sigue pareciendo, a pesar de cómo ha sido la temporada, un buen movimiento. Primero porque es un buen jugador – nivel de selección cuando ha estado bien – te da más profundidad de plantilla y porque te cubre una necesidad de mediano y largo plazo en esa zona, ya que Jonathan Dos Santos tiene una edad y Fidalgo se habla cada 6 meses de una posible salida al fútbol europeo.
El América mejoró sus prestaciones futbolísticas ante Monterrey. Ya pudo mostrar un once titular mucho más reconocible y logró sacar una victoria clave para sus aspiraciones de liguilla directa. En esa subida de nivel, Sánchez también se le vio mejor y puede seguir subiendo para mostrar, lo que fue en muchos momentos con los Tuzos. Gracias y nos vemos en la próxima.
