
El Barcelona pasó por encima del Real Madrid en el clásico, especialmente en la segunda parte. El cuadro blanco perpetró una calamitosa parte complementaria de partido y volvió a caer por un estrepitoso 0-4 ante un avión como lo fueron los culés. Evidentemente fallaron muchas cosas, y entre ellas sin duda estuvo el francés Kylian Mbappe.
El delantero galo cayó en innumerables ocasiones en el fuera de juego y provocó que el Madrid perdiera muy buenas oportunidades de gol y de ponerse por delante en el marcador en la primera mitad.
Sin embargo, las ocasiones en dónde partió de posición correcta no fue capaz de definir ante Iñaki Peña en el mano a mano y terminó firmando un decepcionante encuentro. No cualquier partido, sino uno grande como el clásico ante los culés y en el Bernabéu.
Mbappe se ha convertido en Álvaro Morata. Parece que ha perdido todas las virtudes que lo hacían un futbolista élite y lo único que ha quedado de eso es un Morata cualquiera; Que cae muchas veces en fuera de juego, sus disparos van a la posición del arquero y no aporta en nada al juego más que el remate a portería, que de por sí está siendo muy deficiente.
El bueno de Kylian llegó para estos partidos. Para ser influyente y decisivo de principio a fin y ser la gran figura de su equipo. Pero ha fallado en los momentos de mayor relevancia en el mismo y cuando necesitó estar sano ante el Atlético Madrid, no estuvo disponible para ayudar a los merengues en aquel choque.
Mbappe no hace casi nada en el campo. A veces presiona sin pelota, saca uno que otro disparo peligroso y mete algún que otro buen gol – no puede fallar todas – Pero es insuficiente para alguien que cobra 35 millones al año. Esto no fue lo que pagó el Real Madrid y ya hay mucho clamor que el francés ha estafado a la casa blanca.
Parece un insulto compararlo a día de hoy con Cristiano Ronaldo porque no tiene ni la pegada, el carácter ganador ni la grandeza en los días más calientes, como la del portugués. Es un jugador más que no hace nada extraordinario más allá de cosas que pueden realizar otros 200 futbolistas profesionales del negocio.
Se diluyó como un azucarillo con sus fallas junto con un Madrid sin respuestas en la segunda mitad que se perdió de forma preocupante ante un Barca que juega bien, mete muchos goles, sus estrellas en ofensiva producen en todos los partidos y además – más por necesidad que otra cosa – pero pone jóvenes de la Masía que aportan, se están ganando un lugar en el primer equipo y dan la sensación de que pueden tener una buena carrera.
Más allá que los merengues compitieron bien en la primera mitad – teniendo situaciones de peligro, no concediendo nada atrás y mostrando un nivel de competitividad aceptable – después del descanso ante el primer tanto de Lewandowski se vinieron abajo mentalmente y no pudieron aguantar las embestidas blaugranas.
Es pronto en la temporada y el Madrid puede reaccionar, Pero las constantes tan pobres a nivel competitivo que mostró el equipo de Carlo Ancelotti fueron preocupantes y hasta alarmantes para los estándares de los blancos. Con un banquillo que no se utiliza, figuras que no aparecen – quitando a Vinicius – un Mbappe que no hace nada con y sin la pelota y un arco que no se puede sostener sin Courtois en él.
El francés puede girar la esquina y mostrar otra cara, pero la sensación es que no está muy lejos de su nivel real y que ha quedado para rematar, meter goles, vivir dentro del área y meter penales que le regale Vinicius, ya que como extremo es la nada porque no gana duelos, no genera ventajas ni produce nada desde ahí.
Ya las meterá sí, pero tampoco pensemos que va a ser la reencarnación de Messi, Cristiano o Maradona. Su supuesta grandeza se quedó en la final del mundial de Qatar 2022 ante Argentina. Después de eso, con el PSG, Francia y ahora el Real Madrid, no ha mostrado nada especial. Y los hechos están ahí. Y aunque sus números no son tan malos, muchos de ellos los tiene gracias a regalos de Vini que le ha dejado tirar penales.
El Real Madrid todavía puede competir. Así lo recordó Ancelotti en rueda de prensa, que cuando perdieron en casa 0-4 con el máximo rival hace un par de temporadas, ganaron prácticamente los títulos grandes. Tiene razón. Los blancos merecen ese beneficio de la duda, pero no por el italiano, sino porque hay cosas que son inevitables y los madridistas son una de ellas. Pero con este juego tan irregular será complejo.
Lewandowski, que se destapó en el Bernabéu con dos goles y pudo marcar por lo menos uno más, dejó en claro que sigue vigente y que es mejor delantero a día de hoy que Mbappe, y que su comparativa a día de hoy es con Morata: un jugador sin carisma, autonomía en el campo, ni grandeza en los días más claves del año. Eso es Kylian Mbappe a día de hoy. Un jugadorcito del montón. Gracias y nos vemos la próxima.
Dato del día
Con esta derrota ante el Barcelona, el Real Madrid corto una racha de 42 partidos sin perder en La Liga y 39 encuentros sin caer en el Santiago Bernabéu en todas las competencias. La última derrota de los merengues en liga había sido el 25 de septiembre de 2023 ante el Atlético de Madrid por 3 a 1 en el Wanda Metropolitano, la temporada pasada.
