
Qué más puede pedirle Kylian Mbappe a la vida: ya es campeón del mundo, estuvo a nada de repetir en el 2022, concretó por fin su pase al Real Madrid y ahora se consagró en la Supercopa de Europa con los blancos en Varsovia frente al Atalanta con gol en el encuentro.
Si bien quitando el gol su trámite de partido fue bastante pobre, al final el Real Madrid lo trajo para que mandara a guardar la pelotita en esta clase de encuentros donde hay confeti de por medio y levanté la máxima cantidad de títulos posibles.
Estuvo caminando la cancha gran parte del encuentro, no tuvo demasiadas ocasiones claras, no se le vio demasiado acertado en los duelos individuales ni tampoco muy tiempista en el área, pero al final tuvo una, la mandó a guardar y con eso tuvo para hacerse presente en la consecución de un nuevo título del Madrid.
Para cómo es el trato de gran parte de la prensa contra el Real Madrid, si el resultado no se hubiera dado, se estaría haciendo un drama y hasta poniendo en tela de juicio su fichaje. Sin embargo, la victoria e iniciar con las buenas sensaciones que te da ganar, harán de lado su pobre rendimiento con la expectativa de que con el pasar de las semanas este vaya en aumento.
También es normal. Mbappe no contó con una temporada al luso, tendrá si acaso 4 entrenamientos y debe de ir ganando mayor entendimiento con sus nuevos compañeros. Debe acoplarse. Así rol en el equipo e ir teniendo sobre todo esa química con Vinicius que tanto expectativa ha generado durante todo el verano.
Un Vinicius que por cierto firmó una final muy buena. Dejó detalles de calidad excepcionales que no solo se vieron vistosas al aficionado, sino que generaban situación y eran prácticas para desahogar escenarios complejos. Dio la asistencia del gol a Valverde en el primer tiempo y estuvo muy cerca de anotar en un mano a mano con el portero.
Si lo de Arabia es cierto y va en serio, va siendo hora de que Florentino se ponga las pilas y lo renueve porque no cabe dudas de que es el mejor jugador del equipo ahora mismo y entre los mejores 3 del mundo.
Bellingham también dio un juegazo y ya retrasado a su posición habitual, dio una exhibición física, técnica y táctica, porque aportó en todo el campo y en diferentes tipos de jugadas. Demostrando su carácter, mentalidad y hambre de superación. Tiene pinta esto de que puede ser una campaña de locura para el Real Madrid.
Como sea, no fue el duelo más brillante de Mbappe, pero marcó gol, ganó su primer título como blanco y llegará con las pilas recargadas para el inicio de la temporada. Escenario ideal. Uno que el Madrid generalmente construye a base de buenas decisiones y gestiones. Gracias y que Dios los bendiga.
