
André Jardine fue el MVP del América para sacar la victoria ante el St. Louis. Si bien comenzaron ganando el partido y tuvieron alguna situación más peligrosa, la realidad es que la iniciativa y las ocasiones más importantes las había tenido el conjunto de la MLS.
Las Águilas casi no se acercaron realmente al marco de Burki, jugando a un ritmo muy lento y con futbolistas muy imprecisos en ese penúltimo o último toque.
Fue hasta el segundo tiempo – en una parte bastante avanzada – dónde el técnico brasileño decidió mover sus fichajes y darle entrada a 3 jugadores que le cambiaron la cara a su equipo y generaron más velocidad, dinámica y sorpresa al frente.
Borja, Aguirre y hasta Richard Sánchez, dinamitaron al América para bien y provocaron que los Azulcrema le dieran la vuelta al encuentro que parecía que se les escapaba de las manos, a pesar de no haber merecido ir ganando en el primer tiempo del mismo.
Esta solo es la constatación de que los equipos de la MLS han mejorado bastante y que el América es hoy por hoy el mejor equipo de la Liga MX. No solo por su plantel, sino porque cuenta con un entrenador que no le tiembla el pulso a mover piezas y sacar a quien tenga que sacar para que su escuadra muestra otra performance.
También es indudable que salen y llegan futbolistas a Coapa y el que es indispensable es el chileno Diego Valdés. Juega a otra velocidad y es el que, así como es capaz de dar la pausa en zonas donde todos se desesperan, es capaz de acelerar el fútbol americanista cuando se requiera, además de tener gol y de contar con un juego raro bastante bueno como se vio en el tanto del empate.
América avanza dejando dudas por lapsos largos de partido, pero con una reacción muy importante gracias a la mano de un técnico que gestiona muy bien sus recursos y sabe en qué momento usarlas. Esa de momento, en esta fase de la temporada, es la clave americanista. Gracias y que Dios los bendiga.
