Argentina ganó con el gancho la Copa América. Llegó a la final por la parte débil del cuadro y ante Colombia tuvo que ir a la prórroga, ya sin Messi en la cancha, para poder ganar con un gol de Lautaro Martínez tras una triangulación fuera de partido en el tiempo extra en su segunda parte.

El equipo de Scaloni no cae bien. Es una escuadra que no brilla por momentos largos de partido ante rivales bastante inferiores a ellos, tiene la duda de si el arbitraje lo favorece con sus decisiones y de la propia Conmebol por la manera de acomodar las llaves, pero al final del cotejo es difícil afirmar con contundencia que no son merecedores del resultado.

Frente a Colombia se disputó un encuentro parejo. Ambos tuvieron sus momentos de buen juego y pusieron a trabajar a los porteros de cada seleccionado. Pero en el tiempo extra fueron los argentinos los que terminaron viéndose más enteros y generaban más sensación de peligro, hasta que tumbaron la fortaleza de Camilo Vargas.

El equipo colombiano hizo una Copa América ejemplar. Llegó a la final compitiendo de tú a tú ante los históricos de la zona y en la final se quedaron a nada de por lo menos llegar hasta los penales. Bailaron a Brasil, vencieron a Uruguay con un hombre menos y ante Argentina dieron la cara en los más de 120 minutos que se disputaron en el Hard Rock de Miami, además de tener una racha de casi 30 partidos sin perder.

Argentina es histórica. Con menos talento de otras generaciones lograron emular a los Kempes, Maradona, Bilardo y Menotti de turno y ahora disfrutan de un ciclo glorioso de 2 Copas Américas y un mundial, tras un inicio de ciclo de Scaloni con muchas dudas por su capacidad como entrenador, la continuidad de Messi en ese equipo tras muchas decepciones y una serie de jugadores jóvenes en los qué no se tenían tantas expectativas.

Si de por si los argentinos son odiosos con el tema fútbol, ahora lo serán más. Y sea como sea, suspicacias de por medio, tienen razones para ello. Porque está selección, si es histórica. Messi para ellos, ya pagó todas las que debía, y con creces.