España es justa campeona de la Eurocopa. Fue la Selección qué mejor jugó de principio a fin todo el torneo y es complicado encontrar pasajes de real sufrimiento en donde fuera sometida seriamente, por el contrario. Si bien en alguno de esos encuentros tuvo dificultades, siempre encontró soluciones para inclinar la balanza a su favor. No sólo en una o dos jugadas aisladas, sino en un fútbol constante qué le permitió dominar la mayor parte del trámite de los duelos. Lo hizo además sin tener el mejor plantel de la competencia. Es cierto que cuenta con 2 o 3 jugadores que atesoran mucha grandeza y estirpe ganadora a nivel continental, pero los demás, si bien son buenos futbolistas en la primera división, no forman parte del roster de la élite europea. Pero no los necesitó. Ante Alemania, Francia y después contra Inglaterra, selecciones más potentes en cuanto a plantilla y cantidad de estrellas, supieron imponer su juego de buen trato de pelota, profundidad por las bandas y claridad en la finalización de jugadas para ganar a veces con mucha suficiencia y otras, apostando a la épica y al Espíritu de la Furia Roja. Todo esto tiene nombre y apellido: Luis De La Fuente. No sólo por saber aglutinar a un equipo de menos talento, disminuir sus carencias y competir ante escuadras más preparadas a priori para citas, sino porque sacó la mejor versión de ciertos jugadores que fueron una revelación en el torneo y que dieron mucho de qué hablar como Nico Williams y Lamine Yamal, que están llamando hacer las grandes estrellas del futuro en el pleno internacional, especialmente del segundo que a sus 17 años, ya puede presumir de un título europeo y que es clave en el proyecto deportivo del Barcelona. España alcanzó su cuarto título europeo con justicia, porque fue mejor que sus rivales con menos recursos e imponiendo su idea sobre el campo. Eso es autoría de Luis De La Fuente. Al Cesar lo que es del César.

¿Y por qué no?

Mucha gente quiere a Rodri como Balón de Oro. No es para menos. El centrocampista del Manchester City fue clave en la consecución de la cuarta Premier League consecutiva del equipo de Pep Guardiola, y en la conquista de la Eurocopa de España en esta Eurocopa disputada en Alemania. Quita, distribuye, tiene gol y además un liderazgo dentro de la cancha que lo hace rendir en los escenarios más exigentes por encima de los demás y se lo transmite como nadie a sus compañeros. Sin embargo, muchos se olvidan de lo realizado por Dani Carvajal. El lateral del Real Madrid no solo se aventó una Euro genial, sino que su temporada con el cuadro merengue fue más potable en cuanto a títulos colectivos se refiere y su importancia fue capital en todos los duelos decisivos. Sin olvidar, que marcó el primero de los dos goles con los que el Madrid se coronó ante el Dortmund y su final ante Inglaterra fue correctísima. Por lo que, así como se hace ruido por Rodri – lo entiendo porque es posiblemente el mejor en su puesto – deberíamos de considerar a Carvajal. Pero entiendo que provoque más animadversión por pertenecer al Real Madrid. Pero no es descabellado. Por una increíble carrera, pero, sobre todo, por su gran temporada. Liga, Champions, Supercopa y ahora la a Eurocopa con España. ¿Porque no señores?