El mal querido

Gareth Southgate se ha llevado muchas críticas en esta Eurocopa. No era para menos. Su Inglaterra jugaba un fútbol bastante pobre y sus jugadores, que son estrellas claves en sus clubes, parecían peor de lo que son. Pero no solo sus planteamientos conservadores y calculadores estaban en el ojo de la crítica, sino también sus cambios. Siempre dando la sensación de que no quería buscar el partido y no le molestaba llegar inclusive hasta los penales como ante Suiza. Sin embargo, y a pesar de todo ello, Southgate es un tipo que ha cumplido objetivos. Sigue sin ganar en un torneo grande con un cuadro plagado de figuras, pero constantemente los tiene en las últimas instancias quedándose muy cerca de obtener el título. Inglaterra con este entrenador, jugando bien, regular, malo horrible, fue subcampeón en la Eurocopa pasada, perdió en las semifinales del mundial de Rusia 2018 – quedándose con el cuarto puesto – llegando a cuartos de final en Qatar – donde Kane falló un penal decisivo ante Francia – y ahora jugará una segunda final consecutiva de Euro, en esta ocasión frente a España. Southgate podrá ser el blanco de críticas que quieran, pero se nota que ha ido cumpliendo ciclos dentro del seleccionado inglés y tarde o temprano da la impresión de que podrá ganar algo importante. Ante Holanda su Inglaterra ofreció su mejor partido en el torneo, por lo menos en el primer tiempo y ya en el segundo con sus modificaciones sorpresivas al sacar a Foden y Kane, en el último suspiro, le dio la victoria a los británicos con el tanto agónico de Watkins, cuando parecía otra vez que el partido se haría largo, apático e intrascendente de los dos lados, ya que Holanda vicia muy cómodo en ese escenario porque con la pelota tampoco genera nada, a menos que fuera en pelota parada. Inglaterra no es favorita ante España, pero tiene ese golpe de calidad y sed de revancha qué hace que no puedas poner una gran distancia para un duelo tan decisivo. Veremos si a Southgate esta vez se le vuelve a aprender la bombilla y nadie de los ingleses se achica en el momento grande.

Hey Jude ¿dónde estás?

Bellingham fue probablemente de los peores jugadores del partido:  Intrascendente con la pelota, muy impreciso en sus trazos y poco relevante en el área. No llegaba a nada y tuvo muchas pérdidas. Algo muy diferente tendrá que demostrar en la final, si quiere el Balón de Oro. Más, cuando el equipo español si algo ha tenido en el certamen es ritmo, velocidad y limpieza con el balón.  No le bastará con generar algunas faltas, perder tiempo y hacer dos regates vistosos. Necesita volver a ser ese jugador agresivo con la pelota, contundente en sus ejecuciones y clínico en los momentos importantes. No llegó a nada y reposo mucho tiempo en la banda y fuera del área de influencia de las jugadas. Se nota que está agotado físicamente, pero si quiere aspirar al Balón de Oro, en la final tiene una última oportunidad para no dejar dudas de que puede ser el favorito. Porque con esta Eurocopa al momento, no le alcanza para cerrar el debate. Gracias y que Dios los bendiga.