Los inmortales

Esta España sobrevive a todo. No tiene la plantilla con más figuras del certamen, pero sabe competir y reponerse a situación complicadas. Lo hizo remontando ante Georgia, aguantando el empuje de Alemania en su casa y ahora contra una Francia que empezó ganando y parecía tenía el contexto de partido perfecto de acuerdo al equipo que había mandado Deschamps al campo. Sin embargo, los chicos de Luis De La Fuente no se volvieron locos y siguieron su plan de partido: tener la pelota, abrir el campo y presionar en todos los sectores. Sin embargo, el tanto del empate llegó por conducto de una brillantez individual de Lamine Yamal. El joven del Barcelona qué con apenas 17 años, demostró que tiene madera para aparecer en grandes escenarios y dominar cualquier clase de juego. Después el segundo gol de Dani Olmo ejemplificó los conceptos españoles previamente mencionados y a partir de ahí, España prefirió acompañar un poquito más el encuentro y darles a los franceses un poco de su propia medicina. Además, lograron sobrevivir a la baja de Carvajal y defendieron muy bien a Mbappe qué solamente pudo sacarse algo de la chistera en la asistencia magnífica a Kolo Muani en el primer gol. España es justa finalista. Supo cuidar su ventaja desde la calma, el orden y poco le concedió a una Francia que nada pudo hacer para empatar y se quedó esperando al ahora jugador del Real Madrid. Mención especial para Rodri qué ha sido el mejor de su equipo en todos los sentidos; futbolístico, de liderazgo y sobre todo el psicológico, nunca sintiéndose inferior a los que tenían enfrente, siendo un gran ejemplo para sus compañeros y dejando en claro por qué es tan importante para Guardiola en el City. España es la favorita en la final, y ahora sí, creo que no la para nadie.

Mbappe ‘atropelló’ a los galos

Al bueno de Kylian alguien tiene que decirle que los partidos duran 90 minutos, o quizás más. En esta Eurocopa la constante ha sido dejar una jugada de valor gol para su equipo y el resto perseguir sombras, pasar la pelota para atrás y hacer pocas cosas relevantes. Ante España fue lo mismo: pase genial para el 1-0 de Kolo Muani y, después, vuelta a dormir y a verlas venir, como en todo el certamen. Difícilmente lo vimos realizando alguna jugada peligrosa después de eso y Francia poca capacidad de reacción tuvo a pesar de las modificaciones de Deschamps. Lo dijimos, los franceses morirían en esta Euro jugando como lo venían haciendo, y así como ganaban dejando un sabor amargo por el poco preciosismo de su fútbol, ahora impregnó en el ambiente un aroma a rancio por perder de esta manera en donde dio la sensación de indiferencia ante el apuro y la adversidad del resultado. Pero así es y así ha sido Francia en la era Deschamps para bien y para mal. Y en las buenas y en las malas, hay quererla así, por lo que menos hasta que en la Federación francesa quieran un cambio. Gracias y que Dios los bendiga.