
España ha jugado muy bien al fútbol. Ha sido muy superior a todos sus rivales y en ningún momento del torneo ha dejado esa sensación de que no merecía llevarse el resultado, y que la diferencia que ha logrado sacar en la mayoría de ellos, ha sido más que merecida.
Ha conseguido marcar 9 goles en 4 partidos y solamente ha recibido uno en contra que fue autogol, precisamente ante Georgia qué compitió bien en el primer tiempo pero que ya en el segundo lapso les pasaron por encima; sin capacidad de reacción, con un Kvarastkhelia desaparecido y un Mamardashvili evitando una caída más escandalosa.
Pero a pesar de reconocer el paso de España en el torneo, yo no me los termino de creer. Les han ganado a selecciones endebles, que no están pasando por el mejor momento de su historia futbolística como Italia – que a excepción del euro pasado lleva fracaso tras fracaso en grandes torneos – y a un equipo avejentado en el que sus estrellas ya han dado los mejores encuentros de su carrera y que no lograron clasificar en la fase de grupos como esta Croacia que su figura y referente ronda los 40 años.
Además de vencer por la mínima a una Albania qué ya con poder participar en esta fase final de un campeonato tan prestigioso, tiene de sobra para sentirse contento consigo mismos.
Por ende, yo quiero verme a este España ante Alemania. Ante un cuadro con el mismo o hasta más talento diferencial en la cancha, qué manejan igual de bien la pelota y que atesoran recambio en el banquillo para poder responder si es que no la están pasando agradable en el trámite del compromiso.
Ahí quiero ver si esta selección española podrá imponer su juego de control, tenencia de balón, de presión adelantada, de estar arriba con mucha gente y de tener muchos metros a su espalda.
Sobre todo, ante una Alemania que también sabe mover la pelota, sabe atacar el espacio, abrir defensas muy cerradas e individualidades qué rompen esquemas y marcan diferencias en las zonas donde se ganan los partidos.
Si España logra vencer a Alemania, con cierta superioridad, ahí me los creeré y hasta le daré mi candidatura a una Roja que no mostraba esta cara desde la época dorada entre el 2008 y el 2012, que ya es mucho decir. Gracias y que Dios los bendiga.
