México no hizo un mal partido ante Venezuela. Mereció llevarse por lo menos el empate y aunque sigue presentados problemas a nivel ofensivo a la hora de tener más claridad en sus jugadas y hacerles la vida más fácil a sus atacantes, controló el trámite del juego e hizo méritos para haber sacado un punto.

Eso no quita que a esta Selección Mexicana le duelen todos los partidos, sin importar la categoría del rival y que necesita que todo salga de cara para poder sacar los encuentros adelante, ya ni siquiera hablar de victorias, sino hasta los mismos empates.

México tiene mucha garra. Es un cuadro peleón, que compite todas las pelotas y que en el esfuerzo no defrauda. Pero a la hora de tocar la pelota, hilvanar jugadas y llegar a la última zona con el esférico, se nota que falta esa parte de talento que en otros momentos si había para por lo menos, ser más dominantes ante esta clase de rivales en las ocasiones de gol y en el partido como tal. 

Lo dijimos anteriormente, Venezuela viene bien en la eliminatoria, es un bloque que ha combinado juventud con algunos experimentados y es una selección que para nada es un flan. Pero aun así es uno de los pocos cuadros a los que les puedes ganar en este torneo y se desperdició una increíble oportunidad para haber llegado a la última fecha sin esta situación límite de tener que ganar sí o sí ante el rival en teoría más complicado del grupo.

Esto ya es obra de Jaime Lozano. Su equipo no tiene la creatividad suficiente para tener frecuencia de llegada, le cuesta mucho modificar su parado inicial y depende de que el jugador que sale del banquillo esté más inspirado que el que salió, que generalmente es hombre por hombre. 

Además, él escogió la lista de jugadores para este torneo y a muchos de ellos no les está dando minutos para ver si te pueden dar otros registros en el juego, y se ha empecinado en dejar a Antuna qué no te pone un centro bueno o al Chaquito Giménez qué por lo que sea, no está cómodo, no tiene ocasiones ni tampoco ayuda en la construcción en el juego del equipo. 

Todo eso está en él debe de un entrenador qué tiene a un equipo que con el plan A le cuesta tener opciones, tarda mucho en hacer cambios, no tiene variantes y que solamente metiendo centros al área puede encontrar cierta luz para marcar un gol. 

Con un equipo que con muy poco le hacen mucho, solo ha marcado un gol en más de 180 minutos que fue de su lateral izquierdo y no tiene a un solo futbolista que por sí mismo le pueda ganar el partido. 

Sí, México no ha hecho tan mala Copa América, pero aun haciendo en el trámite partidos competitivos, están nuevamente en una situación límite que, lo más seguro, no puedan sacar adelante. Esa es la pinta que tiene. Gracias y que Dios los bendiga.