La selección mexicana consumó un tremendo fracaso en la Copa América 2024. Terminó siendo eliminado de la fase de grupos por selecciones que son de un segundo escalón en Sudamérica y que, si hoy están pasando por un buen momento en la eliminatoria de Conmebol, es porque equipos como Brasil o Chile, se encuentran en horas bajas, con todo el respeto para Venezuela y Ecuador qué al final la primera en cuestión hizo su chamba y ganó sus 3 partidos.

México se va de la competencia marcando un solo gol en 3 encuentros – es decir en más de 300 minutos de fútbol tomando en cuenta los añadidos – y en donde ese único tanto fue anotado por tu lateral izquierdo (Arteaga), siendo un gol de otro encuentro ante el rival más débil del grupo como Jamaica.

Así es muy difícil trascender en un torneo en donde, por cierto, solo pudiste enfrentar a selecciones a las que te mides generalmente en los mole tours en Estados Unidos, en tu confederación como Jamaica y a los cuales no fuiste ampliamente superior y solo tuviste paisajes agradables en los encuentros.

México tiene lo que tiene en cuanto a talento. Es una plantilla muy limitada en su capacidad individual para definir un partido, a un entrenador qué rara vez rompe lanzas cuando tiene la soga al cuello, le cuesta mucho modificar sobre la marcha para arriesgar y darle soluciones a sus futbolistas.

Jaime Lozano no es el único culpable, pero si uno de los más grandes responsables. Su equipo no juega bien al fútbol, no tiene variantes para proponer otras cosas y lo único que hace es cambiar hombre por hombre para ver si el que entra tiene más inspiración y se le enciende la bombilla.

México se murió de nada. Como en anteriores ocasiones empezó bien el partido apretando arriba, recuperando rápido el balón y llegando con cierta profundidad, pero que no terminó por generar nada ni puso a trabajar al portero rival.

Después, todo quedó en un limbo y el juego se fue haciendo largo provocando que México se desesperara y solamente hiciera lo que sabe hacer cuando hay que proponer algo: tirar centros a la olla a ver quién la puede cazar en el área.

La selección mexicana se merece todo lo malo que le pase. Por una planeación nefasta, con mal manejo de tiempos y querer hacer un supuesto cambio generacional sin sentido llevando a jugadores que precisamente tampoco daban la sensación de un cambio, y dejar fuera a otros que, a pesar de esa edad, te podían aportar en un torneo como la Copa América.

Además de otros temas que me parece más secundarios como los extranjeros de la Liga, la poca salida que le dan a los futbolistas al viejo continente y como él hecho de que no exista el ascenso y descenso en el fútbol mexicano afecta y tal.

Pero eso no quita el fracaso de este equipo que fue incapaz de ganar y de ni siquiera marcarles un solo gol a Venezuela y Ecuador que como dije antes, son de un segundo y tercer escalón en Sudamérica. Gracias y que Dios los bendiga.