Cruz Azul realizó un gran torneo. Se levantó de las cenizas y sin nada para poder pensar que este equipo se iba quedar al siguiente certamen a un penal de ser campeón, fue a la cancha del Estadio Azteca y fue mejor que el Club América en la vuelta y en términos generales de los 180 minutos disputados, dejando esa sensación de que, en esta ocasión, se merecían algo más.

Luego de haber quedado en el puesto 16 en el torneo anterior, de los problemas eternos a nivel directivo qué tiene el club, las dudas que había sobre el entrenador y el proyecto de Iván Alonso por sus antecedentes en el Pachuca, armaron a un equipo competitivo, con mucha personalidad y que por lapsos llegó a ser el que mejor jugaba en el certamen.

Martin Anselmi realizó un gran trabajo. Logró levantarse de lesiones importantes en el plantel, a no tener recambio desde la banca y a tener que jugársela con muchos jugadores jóvenes en momentos importantes del torneo.

El Cruz Azul fue espectacular. Quedó segundo lugar en la tabla general, logró consolidar a un par de futbolistas jóvenes en el primer equipo y hasta dejó la impresión de que, por tramos importantes de la competición, fue el que mejor fútbol desplegó.

Anselmi, cuando su equipo empezó a ser más visto y analizado por los rivales, les dio matices a sus planteamientos y volvió a ser ese cuadro peligroso, valiente y que con poco podía hacer mucho.

Llegó a la Liguilla bien embalado y aunque en casa no dejó las mejores sensaciones en ninguna de las llaves, fuera de su campo se impuso a sus rivales y después logró gestionar los resultados de buena manera, o por lo menos en la mayoría.

Ya en la final, sí, como se dijo antes, fue mejor que el América. Hizo figura a Malagón, controló gran parte del trámite del juego y en defensa prácticamente no sufrió más allá de la jugada polémica del penal de Rotondi.

A pesar de la polémica, después Cruz Azul tuvo por los. Menos dos chances más para igualar y llevar el encuentro a tiempo extra, pero no tuvo eficacia y fueron las Águilas qué se llevaron el campeonato.

Al final y más allá de la frustración. Este Cruz Azul tiene elementos para estar contentos. Estuvieron a nada de ganar el título, tiene una base importante de jugadores para construir un proyecto a futuro y, sobre todo, a un entrenador comprometido con la causa y que se ve que puede trabajar y sobre todo potenciar al material humano que le den.

Por lo que, se puede llegar a pensar en un futuro prometedor para este Cruz Azul si le dan ciertos retoques en el 11 titular, como un 9 de garantías, y mayor fondo de armario. Gracias y que Dios los bendiga.