Cruz Azul fue mejor en términos generales que el Club América en más de 180 minutos disputados de la gran final. Generó más ocasiones, se jugó más a lo que propuso el equipo de Anselmi e hizo figura al que es sin duda el hombre del título y Bicampeonato para las Águilas: Luis Ángel Malagón.

El ahora portero titular de la Selección Mexicana fue prácticamente el sostén en toda Liguilla del América y quitando algún error puntual que tuvo solución – como el penal a Antuna en la ida – fue el ex del Necaxa el que mantuvo a los de Jardine siempre en la lucha en todas las llaves de la fiesta grande.

Lo fue en la ida ante Pachuca, por trámitos ante Chivas y contra Cruz Azul sobre todo en la vuelta en donde tuvo por lo menos, 4 atajadas de valor gol que mantuvieron al América vivo en un trámite en donde La Máquina fue superior en el 70% del encuentro.

Si bien en la ida los cementeros fueron mejores que las Águilas en el primer tiempo, nunca se sintió agobio en la portería de Malagón más allá de que el arquero americanista tuvo algunas intervenciones donde el balón fue a su rango de cobertura.

En el segundo tiempo de dicho juego fue un espectador más ya que el América hizo méritos inclusive para llevarse la ventaja del campo del Azul. Pero en la vuelta sin duda fue el hombre del juego y el que se llevó todos los honores al final con otro título para los azulcremas. 

El América fue justo campeón y bicampeón. El fútbol no se trata de merecer si no de hacer, concretar y en ese sentido las Águilas fueron más que sus rivales en todas las llaves y en algunas de ellas, aprovechándose de la posición en la tabla bien merecida por haberse puesto las pilas en la regularidad de las 17 fechas del torneo. 

También es importante señalar que, si bien el estilo de este equipo no tuvo nada que ver con el del torneo anterior que llegó pleno, siendo dominador y en un gran estado de forma, igual se supieron reponer a la eliminación de Concacaf y aun con el mínimo esfuerzo, les alcanzó para cerrar la Liguilla como campeones. 

Cruz Azul fue digno rival. Porque fue al Azteca a jugar de una manera valiente; queriendo tener la pelota, metiendo al América contra su portería y haciendo figura al portero americanista, sin embargo, no tuvo la eficacia necesaria y los azulcremas con el mínimo lo sacaron adelante. 

Sí, un América metido contra su portería, que no podía dar 10 o 12 pases seguidos y que se sostuvo gracias a su arquero, también puede ser campeón y serlo con justicia, mérito y logrando tener un gran recuerdo en la memoria colectiva de su afición y de la gente en general. 

Y lo del arbitraje, es de risa. El penal de Rotondi sobre Reyes es clarísimo ya que no toca el balón y entra con fuerzas excesiva dentro del área, pues blanco y en botella. A esos mismos que sufren de memoria selectiva, se les olvidó que en la ida no le dieron un penal claro al América, diciendo que no fue por accidente. Si, te tienes que reír. 

El América celebra un título 15 merecido, justo, muy sufrido también y que solo agranda su leyenda y el nombramiento como el club más grande de México y de un portero que se merece todos los elogios ya que fue la figura de las Águilas, y su nombre es: Luis Ángel Malagón. Gracias y que Dios los bendiga.