
En varios partidos de la temporada nos hemos quedado con la sensación sobre qué ha hecho Joao Félix. Si estuvo en el campo, sí remató alguna vez a portería o si logró algún regate útil.
Las oportunidades, la cantidad de minutos y de titulares no se ha correspondido en absoluto con su rendimiento en el campo en un Barcelona que, si bien ha naufragado en varias oportunidades como colectivo, ningún jugador – junto con el portugués – se ha podido salir de esa pésima dinámica de juego creada por Xavi.
Ante el Porto fue diferente. No tanto del Barcelona en sí, si no de Joao Félix, que se repuso de un primer lapso nauseabundo y en la parte complementaria, sin hacer nada para llamar a casa, apareció en momentos importantes y fue clave para la victoria de los Blaugrana.
Félix mejoró bastante en el complemento y en tan solo 15 minutos, dejó la impresión de que hizo más que en 3 meses anteriores de competición. Marcó el gol de la victoria, mandó una pelota al travesaño y tuvo una serie de disparos que, si bien se fueron lejos del arco, evidenciaron su buen fútbol, cambio de actitud y que el equipo le acompañó más para aparecer en esas zonas.
El ex del Atlético de Madrid y Chelsea venía siendo intrascendente. Producía muy poquitas cosas en los partidos, solía hacer gestos estéticos en zonas de poca relevancia y no mostraba carácter para tomar el balón y decir aquí estoy yo.
No digo que este duelo fuera algo reivindicativo, pero por algo se debe comenzar y ver ciertos aires de futbolista útil en encuentros no tan exigentes por las instancias y los rivales, es algo para tener por lo menos en cuenta.
Aunque solo fueron 45 minutos, es mejor eso a no tener nada de un futbolista por el cuál apostaste dinero que no tienes y al que le diste una confianza que no se merecía tras ver sus pasos nefastos por Londres y con los colchoneros.
Joao Félix sin duda fue peligroso, incisivo en su banda derecha y además interpretó mejor el juego; tomando buenas decisiones, generando ocasiones y haciéndole la vida más fácil a sus compañeros.
Tampoco hay que volverse locos. Esto hay que verlo en más partidos y descubrir si será capaz de mantener un cierto nivel decente como lo demostró ante un rival regular como el Porto. Hay ciertos brotes verdes en Joao Félix, pero tampoco para decir que está de vuelta. pero por algo se debe de empezar. Gracias y que Dios los bendiga.
