
Ya era hora. El Real Madrid, ante una nueva lesión de Vinicius Jr y el no fichaje de un 9 goleador ante la marcha de Karim Benzema, estaba esperando esta versión de Rodrygo Goes. Si bien, el escenario no era en el papel el más exigente, era de esos partidos que pueden hacerte perder una liga o por lo menos complicarla.
Rodrygo dio una exhibición ante el Cádiz. Fue decisivo no solo en el gol, sino que tuvo una influencia absoluta en el juego. Ganó duelos, aceleró las jugadas con sus pases y siempre metió en el área a su equipo para generar ocasiones.
Si bien hubo momentos de sufrimiento y donde el Cádiz obligó a Lunin a realizar buenas paradas, en un lapso de 70 minutos los de Ancelotti tuvieron la pelota, las mejores oportunidades del partido y nunca generaron esa sensación de poner en peligro el resultado.
Parece que, tras su gran noche en Champions frente al Braga, Rodrygo se quitó un tremendo peso de encima. Solamente había marcado dos goles en más de 30 disparos a portería qué había intentado y por lo que sea, mantenía un fallo en el gesto final preocupante para un futbolista que ya debería ser esa segunda espada productiva de cara al gol.
Pero de unos cuantos partidos para acá se le ve relajado, disfrutando de su fútbol y más tranquilo dentro del área. Ya no se le nota ansioso en ese toque final y cuenta con la pausa necesaria en una zona donde todos siempre se apuran. Lleva tres partidos consecutivos marcando y ese lapso lleva 5 tantos y 4 asistencias. Una mejoría bárbara en comparación con el resto de la temporada.
Sus dos goles tuvieron de todo y dejaron en claro el tremendo jugador que puede ser si mantiene consistencia, regularidad y seguridad en la definición. Pero Rodrygo no solo es gol. Es tan completo que se mueve por todo el frente del ataque, habilita a sus compañeros e interpreta el juego como nadie.
Además de sus dos tantos el sudamericano tuvo 3 pases clave, asistió a Bellingham para el tercer gol, tuvo un 93% de acierto en pase, 6 de 9 regates y creó varias oportunidades de peligro. Un partido tremendo. De jugador top y crack mundial.
Ese es el jugador al que el Real Madrid renovó y le dio toda la confianza para comandar el ataque blanco casi en su totalidad, por lo menos para esta temporada.
Si bien la presión es tremenda en un club de este tamaño, el cambio de rol en el equipo fue exponencialmente alta para esta temporada y en donde había partidos donde parecía que tenía que hacer muchas cosas solo para poder marcar, porque el equipo tampoco acompañaba, es un jugador del Real Madrid y como tal, ante las bajas que se han venido presentado, no hay de otra que rendir, responder y cumplir con tus obligaciones de estrella.
Rodrygo lo está empezando a hacer. Parece que ya ha dejado atrás ese nerviosismo, ansiedad y estrés mental que le generaba ser el pilar ofensivo principal de los Merengues ante la baja de Vini Jr y ya se le ve más confiado y tranquilo en ese aspecto.
Con esa calidad de goles, juego, asociación y liderazgo en el campo, este Rodrygo sí que ésta para liderar al Real Madrid ante la ausencia de otros que también son muy importantes. Si sigue así, no habrá jeque que lo pueda sacar de la Casa Blanca. Gracias y que Dios los bendiga.
